Conclusiones

Los políticos españoles y algunos poderes económicos nos dicen que saldremos de la crisis en 2010-2011, pero muchos aspectos hacen cuestionar cual será esa salida. Por una parte, la recuperación de la crisis mundial dista mucho de estar asegurada, lo que, por supuesto, empeoraría de nuevo la evolución de la economía española; por otra parte, el modelo económico que se ha ido construyendo desde los ochenta suponía una prosperidad ficticia y enormemente vulnerable que ahora pasa factura, (tal como hemos señalado en el apartado Estructura), y tampoco las políticas económicas establecidas por el Gobierno para salir de la crisis son adecuadas para lograr una rápida recuperación. Finalmente, no parece que ni las instituciones internacionales, ni la Unión Europea, y mucho menos los mercados mundiales, van a ayudarnos a salir de la crisis, al contrario, en enero de 2010, se manifiestan a nivel internacional serias dudas acerca de la situación de la economía española y duras condiciones para seguir financiando sus deudas. Entonces ¿qué quiere decir salir de la crisis?

Reflexiones finales

El modelo económico que se ha ido construyendo desde los ochenta suponía una prosperidad ficticia y enormemente vulnerable, que empezó su decadencia con los primeros problemas de la burbuja inmobiliaria y estalló con la congelación del crédito. Hemos revisado aquí las principales políticas económicas establecidas desde entonces para estimular la salida de la crisis, pero no parecen demasiado adecuadas para lograr una rápida recuperación, ya de por sí complicada. Y todos los pronósticos sitúan a España como un país donde la salida de la crisis se logrará más tarde y será más lenta. La última predicción antes del cierre de este informe señalaba que las instituciones económicas internacionales están incluso preocupadas porque la mala actuación económica de España pueda poner en peligro la recuperación de la Unión Europea.