Recopilando: Reforzando el presente

En este Informe, una sociedad alternativa, o la Alternativa, se refiere al conjunto del sistema y a una sociedad totalmente distinta a la del capitalismo en el que vivimos, que modifica radicalmente los elementos centrales de la sociedad que se pretende transformar. En el siglo XXI, una sociedad alternativa tiene que ser un modelo de sociedad que va en contra y es capaz de desintegrar el sistema capitalista y construir otra sociedad justa y armoniosa entre las personas y respetuosa del medio natural, por lo que una sociedad alternativa sólo puede ser una sociedad no capitalista.Una definición que nos parece útil es considerar sociedades alternativas aquellas económica y socialmente justas, democráticas, ecológicas, y en que las personas puedan vivir desarrollando toda la capacidad que tiene el ser humano para una vida plenamente satisfactoria y digna, en sociedades construidas con su plena participación.

La transformación de una sociedad requiere un largo y profundo proceso que ha de iniciarse en el interior del capitalismo vigente ahora. Una de las preocupaciones principales de TAIFA en este Informe es tratar de proporcionar elementos sobre como avanzar hacia una transformación de la sociedad en la que vivimos hacia otra sociedad radicalmente alternativa, teniendo en cuenta donde nos encontramos ahora. Caminar hacia la utopía pero sin sueños falsos, sin esperanzas huecas, partiendo de posiciones muy realistas acerca de la situación actual de los agentes, de las fuerzas transformadoras y de los valores de la ciudadanía. Por ello nuestro interés en este trabajo no es proporcionar grandes modelos completos de lo que se pudiera hacer si se tuviera la fuerza social necesaria para ello – construyendo un potente modelo teórico de una sociedad alternativa- sino reflexionar sobre como avanzar desde el modesto lugar en que nos encontramos aquí y ahora. En este Informe intentamos proporcionar ideas acerca de los aspectos esenciales de dicho proceso y como avanzar en el mismo. ¿Cómo trabajar desde aquí y ahora en cuestiones que surjan desde la base, respondan a los problemas actuales y sean posibles que, al mismo tiempo, sean genuinamente alternativas?

Con frecuencia cuando se diseñan alternativas éstas consisten en modelos a realizar como si ya se dispusiera del poder para llevarlos a cabo. Pero ahora, cuando desde la perspectiva de las clases populares se plantean las ‘Alternativas’ no queda más remedio que referirnos a qué es lo que se puede hacer aquí y ahora, en una situación en la que no se tiene el poder para la transformación ni parece que se está próximo a tenerlo. En las condiciones actuales, el tema de las ‘Alternativas’ se tiene que plantear el explorar que es posible hacer para ir cambiando las cosas sin tener poder, por lo que, como sólo podemos hacer cosas desde la base, tendrán, por necesidad, que empezar siendo modestas.

En la actualidad no consideramos necesario que para trabajar por la alternativa se haya que disponer de un diseño completamente elaborado por el que luchar. Para avanzar hacia una sociedad alternativa es imprescindible explorar nuevas formas de expresión política y social que habrán de consistir en un largo proceso de cambio permanente, de abajo hacia arriba, en el que se vayan integrando las personas y colectivos que realmente deseen una sociedad no capitalista. La concepción de una alternativa ha de ser mucho más dinámica, flexible y amplia. Por tanto, no pretendemos ofrecer una alternativa, sino unas ideas para reflexionar acerca de cómo puede construirse.

Nuestra idea de cómo avanzar en las condiciones actuales hacia la sociedad alternativa consiste en que consideramos que cada grupo social que tiene voluntad de trabajar para la transformación tiene también un proyecto de transformación por el que quiere avanzar y debiera ir actuando según su objetivo, diseño y método particulares. Coordinándose con otros grupos en los objetivos esenciales, en los que consideramos constituyen la brújula del proceso, pero en la diversidad de orientaciones para todo el resto, se irá progresando por medio de un amplio proceso plural y al mismo tiempo común de transformación social. Dando lugar a un proceso conjunto de cambio social permanente que, en una genuina y radical democracia, integraría los deseos de muchos colectivos hasta representar la mayoría de la sociedad. La sociedad alternativa anhelada será la composición que resulte de la evolución y conjunción de múltiples proyectos sociales que en su origen fueron proyectos independientes pero se han ido consolidando gradualmente en un proyecto común, con muy amplios espacios para las diferencias entre ellos. Una sociedad radicalmente diferente de la actual.

El proceso de cambio o transformación supone la puesta en práctica de los instrumentos y las actuaciones por los sujetos de transformación en el marco de cada proyecto. La actuación de diferentes grupos sociales, (los sujetos del cambio), con sus instrumentos y sus proyectos, a través de un proceso de transformación continuado y permanente llevado a cabo en términos de igualdad, irá construyendo una sociedad en consonancia con las necesidades y deseos del ser humano. Todo ello en conjunto constituirá una estrategia de cambio.El proceso mismo de lucha y transformación y la sociedad alternativa están integrados dialécticamente, y el avance del primero constituye el desarrollo de la segunda. De hecho, todo el trabajo político y social que esta teniendo lugar no deja de ser ya parte del gran proceso de transformación necesario.

Los criterios fundamentales. Para llevar a cabo este proceso, tienen que existir algunos trazos muy fundamentales de acuerdo entre todos los agentes que luchan por otra sociedad, pero estos habrán de ser pocos y muy generales. Hay que considerar la indispensable necesidad de cuales han de ser los mínimos comunes que han de constituir las bases sobre las que establecer las alianzas. En este Informe hemos establecido y desarrollado unos aspectos que nos parecen básicos para la construcción de una sociedad no capitalista, igualitaria e iniciada desde la base, que consideramos como elementos esenciales y son para nosotros brújula de orientación y matriz general de validación. Por su importancia los repetimos aquí.

Los criterios fundamentales para una sociedad alternativa

  • Un régimen de producción comunitario; que no explote a las personas ni derroche recursos. Potenciando el valor de uso en la producción y la desmercantilización de la naturaleza. La justicia es más importante que el crecimiento, la eficacia y la eficiencia.
  • Qué su sistema de propiedad sea colectivo, comunal, no de propiedad privada.
  • Qué su sistema de distribución sea equitativo; que el acceso a los bienes que satisfacen las necesidades básicas esté asegurado (aunque no se trabaje). No se puede tolerar la pobreza. Todos tenemos derecho a vivir dignamente.
  • Qué los procesos de transformación se inicien desde la base, de abajo hacia arriba. Y que la gestión del poder sea horizontal; igualitaria, participativa, abierta, democrática, plural y no jerárquica.
  • Que su sistema de valores y afectos proponga y potencie el bien común. El bienestar social y colectivo es prioritario sobre el bienestar individual, pero éste también es importante.

Estos elementos esenciales requieren otras consideraciones, no por complementarias menos relevantes. Por ello en el Capítulo 3 se han incluido otros temas como el planteamiento acerca del estado señalando que hay posiciones distintas entre los que consideran necesario que en la sociedad alternativa se disponga de un aparato de estado, aunque habrá de ser muy distinto de los estados actuales, y de aquellos a los que les parece necesario diluir el poder en todas sus facetas y avanzar hacia la desaparición del mismo. Dado que es un tema de futuro se deja el tema abierto, y se espera que sea la evolución del proceso de transformación y los debates y las decisiones de sus diversos agentes los que dilucidarán la cuestión. En cualquier caso se considera que se debe estar desde el principio muy atentos a las perversiones que pueden surgir al ostentar el poder y procurar establecer estrechos controles sociales sobre el mismo. Lo que está muy claro es que la forma del poder y el concepto de democracia, especialemnte la democracia parlamentaria, tal y como existe en la actualidad, por todo lo que supone de sustento de la explotación, deberá ser sustituido por otra concepción radical de ambos elementos. También se afirma que es necesaria una forma social en que la persona respete el ser colectivo y el sentir comunitario de la sociedad pero también que ésta respete profundamente sus verdaderos derechos individuales.

Se ha considerado también el tema de la violencia. La posición de TAIFA es la de plantear los procesos de transformación de forma totalmente pacífica, pero, de nuevo, serán los sujetos participanes en el proceso quienes establezcan la decisión definitiva. Para TAIFA es más relevante el tema de cómo enfrentarse a la violencia que sin duda se ejerce y se ejercerá con más intensidad desde las fuerzas que estan contra el mismo.Nos parece imposible prever ahora, en las circunstancias actuales, cuales podrán ser los medios de ataque y las respuestas que se podrán diseñar y poner en práctica ante el uso de la violencia por el poder económico y político. Pero es importante mencionarlo y no ignorar que esto va a suceder, de hecho si bien a escala menor, ya está sucediendo en todas las ocasiones en que los valores e intereses dominantes del capitalismo se ponen en juego.

Se ha planteado también la definición de los espacios de actuación y el papel de los ámbitos de autonomía. Dadas las dificultades de lograr una transformación rápida del conjunto de la sociedad nos parece más factible iniciar formas de actuación distintas de las capitalistasen ámbitos relativamente reducidos que puedan suponer espacios no capitalistas. Dónde se participa, se aprenden los hábitos y se practican los valores de la sociedad futura; es decir, estos ámbitos suponen los lugares donde se reconstruye el sujeto social no alienado, dónde se entrena y forma el ser social que está construyendo una vía hacia la nueva sociedad.

Se ha destacado la importancia de las estrategias de cooperación como mecanismo de expandir y reforzar el que se incorporen al proceso de transformación todo el ingente número de grupos y personas que ya están trabajando y luchando por otra sociedad. Distintos colectivos plantearán sus diversas prioridades y de los debates y argumentos habrán de surgir acuerdos de actuación e incluso avanzar hacia un paradigma común. Y la sociedad, activa y plena de propuestas diferentes se iría configurando desde abajo en otra dirección, que consistirá entonces en el compendio, la resultante de los deseos y las iniciativas del cuerpo social, y será por ello estable y fuerte. Ello no debe impedir el reconocer que hay diferencias sustanciales de enfoque, que habrá momentos en que las rutas serán diferentes, y es necesario reconocerlo y ver si éstas pueden converger. Si las divergencias fuesen de tal magnitud que hacen imposible la cooperación sería necesario aceptarlo y que cada proyecto prosiguiera independientemente sus objetivos.

Se han considerado los aspectos territoriales y la doble necesidad de defender el derecho de todas las personas de transitar y establecerse en los diferentes territorios así como el derecho inalienable de reconocimiento de las poblaciones específicas que pueblan los territorios y de sus culturas.

A pesar que por el origen profesional de los autores de este Informe, de sus objetivos específicos y los paradigmas en los que se basan, es inevitable el sesgo ‘economicista’ del mismo, se reconoce explicitamente la necesidad de incluir en cualquier proyecto transformador todas las demás dimensiones que comprende el ser humano y sus dimensiones sociales y colectivas. Somos perfectamente conscientes que la sociedad alternativa requiere combinar la lucha económica con la ideologica, la política, la cultural y otras muchas facetas.

En definitiva, el tema se convierte no tanto en la búsqueda de una alternativa, sino en cómo trabajar, cómo avanzar de abajo hacia arriba hacia una sociedad verdaderamente alternativa, no capitalista, no clasista, diversa y plural desde las sociedades profundamente capitalistas en las que nos encontramos ahora, partiendo de los planteamientos y actividades que se puedan iniciar. A la manera de un largo y amplio proceso formado de multitud de caminantes que transitan por rutas que pueden ser, y a menudo serán diferentes, pero que quieren ir en la misma dirección. Ya el formar parte de este proceso supone avanzar hacia la sociedad alternativa. Se ha de encontrar el propio camino a través del debate teórico y la acción concreta para las condiciones del siglo XXI. No es una tarea sencilla.

La tarea es no sólo difícil sino que conlleva un gran riesgo de desviarnos en el proceso. Requiere la alerta permanente acerca de los objetivos buscados, la vía adoptada para lograrlos, los peligros que acechan, las enormes resistencias que encontraremos. La lucha ha de ser permanente y sin descanso. No es una tarea sencilla y ligera en la que embarcarse. Cuando tan alegremente se pide ‘una alternativa’ a menudo no se percibe la magnitud y profundidad del compromiso que avanzar hacia ella supone. No es algo para hacer ‘en los ratos libres’ y con pequeños cambios, sino una opción que implica la totalidad de la forma de actuar y de vivir.

Concluimos repitiendo que de lo que se trata en definitiva es de afirmarnos en el objetivo de destrucción del capitalismo y construcción de una sociedad diferente, justa, social y ecológicamente sostenible, de tener claros los criterios fundamentales de lo que debe constituir esta sociedad, y de trabajar en aquellos ámbitos que nos parecen de interés para aproximarnos a ellos. Con la voluntad de confluir en una dirección común, pero con la comprensión y asumiendo la existencia de diversas vías e intereses. Con posiciones abiertas respecto a lo que nos pueda plantear el futuro. Ello nos permite no tener que esperar a magnificas construcciones teóricas sino empezar o seguir trabajando en lo que ya estamos haciendo. Si nuestro objetivo es de transformación, si intentamos aproximarnos a los que nos parecen criterios esenciales, si procuramos expandir nuestras actividades tanto en grupo como potenciando los desarrollos en redes para generar cada vez mayores ámbitos de autonomía, muy modestamente, pero creemos que es una vía útil y válida para iniciar o continuar la construcción de esa sociedad alternativa que anhelamos

Tras tan largas consideraciones este punto final puede parecer un resultado bastante débil.

Pero creemos que es una opción que merece la pena. No sólo porque es mucho más acorde con los sentimientos más profundos y ricos del ser humano, porque genera un entorno más justo y armónico con quienes nos rodean y más próximo al resto de la humanidad, sino, también, porque conduce a entender mejor el mundo en el que vivimos, a intentar incidir en el mismo de acuerdo a nuestra ideas, porque ayuda a tejer relaciones personales y sociales de un hondo cariz de empatía, solidaridad y amistad. Nos ayuda a que nuestras vidas sean mucho más plenas. Una ciudadanía más informada, más responsable, más activa, se encuentra en una situación mucho más enriquecedora e incluso satisfactoria y a una inmensa distancia de las pobres perspectivas que brinda una brutal y cruel sociedad capitalista competitiva y consumista. Y, algo que nunca hay que olvidar, generalmente se puede afirmar que conduce a ser más feliz.

Seminari d’economia crítica Taifa. Barcelona, primavera 2013