La distribución de la renta

La riqueza que se produce en una sociedad esencialmente se distribuye entre el trabajo y el capital. La mayoría de la población vive de su trabajo. Por eso los salarios y el empleo son tan importantes en cualquier sociedad. Pero hay también personas que no viven de su trabajo sino de los beneficios que obtienen del capital del que son propietarios.

En el Estado español la distribución básica de la riqueza social entre lo que perciben los trabajadores (salarios, remuneraciones al trabajo) y lo que reciben los propietarios del capital (beneficios de empresas, intereses, rentas) es:

Cuadro 1. Distribución de la renta. Porcentajes sobre el total
1995 1999 2000 2002
PIB a precios de mercado 100 100 100 100
Remuneraciones asalaariados 49,9 50,0 50,2 49,8
Excedente de explotación
Renta mixta bruta
41,4 39,8 39,6 40,2
Impuestos netos sobre la producción y las importaciones 8,7 10,2 10,2 10,0

Es curioso que en estas estadísticas oficiales se separen los impuestos a la producción (que los pagan las empresas) y no se separen los impuestos al consumo (que los paga la población). Si se suman los impuestos a la producción con los excedentes de explotación se observa que la distribución primaria está próxima al 50-50.

En el Estado la distribución de la renta se hizo más igualitaria a partir de 1973, pero desde mediados de los 80s vuelve a aumentar la desigualdad.

Esta distribución podría parecer bastante equitativa (50-50), pero el problema es que los trabajadores somos muchos y los propietarios de capitales muy pocos, con lo que la situación de unos y otros es muy distinta. Una de las medidas acerca de la distribución de la renta entre la población es el denominado ‘coeficiente de Gini’ que cuanto más se aproxima al 1 señala una distribución de la renta más desigual. En Estado español este coeficiente está en torno al 0,33 para los últimos años, mientras que la media de la UE es del 0,29. Aunque la distribución de la renta se hizo más igualitaria entre 1973 y 1991, a partir de esa fecha vuelve a aumentar la desigualdad y desde 1997 los índices de desigualdad han sido todos los años superiores a los de 1991.

Ya hemos visto en los apartados anteriores la distinta forma de evolucionar los salarios de los trabajadores y los beneficios empresariales y de los gestores de algunas empresas. Los ricos en el Estado español han crecido un 18% (en la UE 2,4% y en el mundo 7,5%).

Cuadro 2. Algunos patrimonios en el Estado español. Año 2000
Patrimonio en euros Número de personas % población
Entre 120.000 y 300.000 623.000 1,6
Entre 300.000 y 3.000.000 242.000 0,6
Más de 833.000 (1 millón de dólares)) 129.000 0,3
Más de 3.000.000
(al no tener límite superior pueden ser muy superiores a esta cantidad)
6.700 0,0

El Estado español es el primer país de la UE y el tercero del mundo donde el número de ricos creció más en 2003.

En contrapartida, la tasa de pobreza está en torno al 18% de la población (15% en la UE). Los más pobres son los parados. El subsidio de paro no los saca de la pobreza. En 1995 según la Encuesta de Población Activa (EPA) los parados que cobraban subsidio de paro era sólo del 40%; aunque actualmente lo cobran el 62,5%, todavía hay casi un 40% de parados que no cobra subsidio. Es conocida la cifra de un millón de personas que no reciben ningún ingreso por ningún concepto (tienen que vivir de la caridad). La población de más de 65 años ha mejorado respecto a la pobreza debido a la mejora de las pensiones, aunque en 2004 la pensión mensual media es de 546 €. Todavía hay muchos pensionistas, sobre todo viudas, viviendo en gran precariedad. Las tasas de pobreza son siempre más altas para las mujeres que para los hombres.

La situación de paro, precariedad laboral y austeridad salarial que se ha descrito supone una situación social bastante precaria para una parte importante de la población del país. Muchos trabajadores trabajan con salarios muy bajos o no tienen un empleo propiamente dicho, sino que trabajan esporádicamente. La parte de población viviendo en la pobreza o con ingresos próximos a esa cantidad esta en torno a la cuarta parte de la población del país.

Si se observa con un poco más de detalle la distribución por tramos de renta la visión no es más optimista.

Cuadro 3. Renta media por decilas de contribuyentes (euros de cada año) antes de impuestos
Decilas 1998 1999 Dif.
1 2.303 981 -1.322
2 5.315 3.687 -1.628
3 7.332 5.736 -1.596
4 8.435 7.574 -861
5 9.628 9.657 29
6 11.729 11.792 63
7 13.782 14.518 735
8 17.153 18.370 1.216
9 22.102 23.871 1.769
10 26.889 28.737 1.848
10 92-95 ** 27.646/33.989 30.636/37.080 2.989/3.092
10 96-99 37.203/58.128 40.257/64.233 3.054/6.105
10 100 121.846 147.868 26.022
Total 14.317 14.743 425

Fuente: Lopez Diaz J. Y Jiménez- Ridruejo., Una nota sobre los efectos… en Navarro V. coord.. El Estado del bieenstar en España. Tecnos. 2004, p.366
* decilas: cada decila agrupa un 10% de las rentas empezando por las rentas menores en la décila 1 y las más altas en la décila 10.
**Los autores proporcionan información para cada 10% de las rentas superiores. Nosotros las agrupamos aquí por grupos de centilas y damos los límites en la columna del año correspondiente. Así del 10% de rentas superiores, entre el 92 y 95 % tienen los limites indicados en la fila respectiva.

En 1999, la relación entre el 10% de la población de los que reciben más renta y el 10% de los que reciben menos era de 5,7 veces (3,2 en los países escandinavos). Según la información del IRPF de 1999 el 10% de los contribuyentes con ingresos más altos poseían el 34,76% del total de la renta declarada, mientras que el mismo número de contribuyentes entre los más pobres sólo poseían el 0,67% de la renta declarada total. Y estos datos presentaban, además, un empeoramiento respecto a 1998.

Hay que tener mucho cuidado como se usan estos datos pues al provenir de Hacienda no reflejan la distribución real de la renta sino la situación para el pago de impuestos. No obstante pueden servir como indicadores, aunque bastante burdos, suficientes para establecer algunos comentarios:

  • Como esta información se refiere a contribuyentes, quiere decir que las personas que por estar debajo de los límites del nivel necesario para pagar impuestos no contribuyen. Es decir, que debajo del nivel inferior de renta hay una parte importante de la población,
  • que las rentas medias disminuyen muy sustancialmente entre 1998 y 1999 para las rentas más bajas,
  • la relación entre la renta media menor y la general para la décima decila es de 11,6 para 1998 y de 29,3 para 1999. Es decir la situación se deteriora gravemente,
  • la enorme diferencia del 1% de contribuyentes del nivel superior (fila centila 100) con todos los demás, y el también enorme aumento que experimentan sus rentas entre 1998 y 1999

En resumen: la distribución de la renta en España es muy desigual y, además, evoluciona en la dirección de aumentar esta desigualdad, ya que las rentas de los muy ricos aumentan fuera de toda proporción.

También la distribución de la renta por CC.AA es muy desigual, además de las desigualdades que existen dentro de cada Comunidad. Así con una renta disponible bruta de los hogares per capita de 11.016 € al año, el País Vasco, que es el que tiene una renta superior tiene una media de 13.690, mientras que Extremadura que es la que la tiene inferior alcanza sólo 8.278. Casi un 50% de diferencia entre ambas zonas. Cataluña tiene una renta disponible de 12.356 euros y ocupa el sexto lugar, habiendo bajado dos lugares desde hace varios años11.

Todo ello sin tener en cuenta el volumen de dinero negro que recorre la economía española. Por su propia naturaleza no se conoce su importe, pero el Banco de España está preocupado porque en el Estado hay mucho más dinero en liquido (en billetes de 200 y 500 euros), muy útil para manejar el dinero negro, que el que es normal en una economía de nuestro nivel. En Octubre de 2004 había 43 millones de billetes de 500 euros, uno por persona de la población, que superan en número a los billetes de 50 euros. Con estos y otros indicadores, se ha realizado un estudio12 hasta el año 2000, en el que se estima que el fraude fiscal ha pasado del 15,5% en 1980 hasta el 20,9% en 2000, una cantidad en torno a los 25.000 millones de pesetas.

Notas

11 Las cifras de renta bruta disponible varían según las fuentes. Veremos más abajo que otras fuentes dan una cifra media próxima a los 14.000 euros, pero no proporcionan datos regionales. De todos modos, como lo que nos importa aquí es destacar sus diferencias, creemos que estas cifras pueden utilizarse.
12 Por los profesores Alañon y Gomez de Antonio de la Universidad Complutense de Madrid.