La calidad de vida y la desigualdad

Toda la evolución de la economía debiera tener un objetivo esencial: hacer que las personas que viven en nuestra sociedad vivan cada vez mejor. No sólo en términos económicos sino también en términos de estabilidad, seguridad, perspectivas de futuro, comprensión del mundo en el que viven, derechos sociales y políticos, posibilidades reales de participar en la gestión de los asuntos comunes… A no sentirse angustiados por su vida cotidiana y su futuro. ‘Una buena vida’ es mucho más que un determinado nivel económico. A mejorar esta ‘buena vida’ para todos debiera estar orientada toda la actividad de la sociedad.
En este trabajo, sin embargo, no podemos abordar todos estos aspectos. Vamos a limitar nuestro análisis a lo que ha sucedido durante el periodo de crisis (2007-2010). Ya se presentó un tratamiento más amplio tanto en el Informe 1 como especialmente en el Informe 41. Lo que pretendemos hacer en este artículo es ver como ha afectado la crisis a la situación económica y el bienestar económico de la población del país durante este periodo. Los efectos de la crisis se prolongarán en el tiempo, pero hemos pensado que podía merecer la pena detenernos en este estadio.

EN ESPAÑA SE VIVE BASTANTE BIEN

España no es un país pobre. Hay que reconocer que en el estado español en conjunto, se vive bastante bien. Mejor que en otros muchos países, aunque no todos vivimos igual de bien. Según la revista “The Economist”, el Estado Español es el décimo del mundo donde se vive mejor. El PNUD midió el Índice de Desarrollo Humano antes de la crisis, y España estaba en el 15o lugar de la clasificación entre casi 200 países. La imagen que proyectan estas clasificaciones es de que aquí “se vive bien”, que hemos gozado de una prosperidad económica y que, gracias a un estado de bienestar que otros países no tienen, ciertos derechos sociales están garantizados (los trabajadores tienen menores jornadas y más vacaciones, hay sanidad pública y educación con acceso universal,…).

No se trata de negar esta situación. Vivimos bien hoy porque durante muchos años se ha trabajado mucho y luchado para ello, y porque pertenecemos a una parte del mundo que se ha beneficiado y se beneficia de la explotación de las demás durante siglos. Pero si no estamos atentos a la evolución más reciente de nuestras economías y sociedades podemos perder el bienestar que tenemos. Y no hay ninguna razón para que eso suceda. Porque el deterioro nuestro bajo este sistema no va a redundar en la mejora de otras sociedades más pobres y desgraciadas. Si lo que perdiéramos nosotros fuese a suponer la mejora de los pobres del resto del mundo habría que pensárselo, pero actualmente, nuestras pérdidas no son beneficios para los pobres, sino beneficios para los ricos de nuestro país y para los ricos del mundo entero. Por tanto, es necesario entender que está pasando con la riqueza que se produce en el país y luchar como mínimo, por mantener, y sobre todo por aumentar el bienestar de las poblaciones. Vamos a intentar evaluar como ha evolucionado éste durante la crisis.

Por ahora sólo podemos percibir una pequeña parte de las consecuencias. Primero, porque las estadísticas y los datos para medir las condiciones de vida se publican retrasados. Si en todos los casos es difícil disponer de datos económicos y sociales recientes, es mucho más difícil todavía en relación con datos de distribución de la renta y bienestar, que en bastantes casos requieren elaboraciones estadísticas que sólo están disponibles bastante tiempo después de que ocurren. También porque, aunque la vulnerabilidad de las clases trabajadoras es evidente, la quiebra económica de las familias y las dificultades de reproducción social se desencadenan de forma poco visible. Por último, porque aún están por ver los efectos de la persistencia de la crisis y, sobretodo, del modelo económico y social que de salida a ésta, que probablemente conllevará un endurecimiento del entorno social y político. Por ello en este artículo tendremos que apoyarnos mucho en conjeturas e indicadores de tendencias más que en datos precisos.

NO TODOS SOMOS IGUALES: LA DESIGUALDAD

No todos vivimos igual, ni siquiera parecido. Ni todos vivimos bien. En las sociedades siempre ha habido fuertes desigualdades y las sociedades actuales no son una excepción. Ricos, medianos de distintos niveles, pobres y muy pobres siempre han existido y es de temer que seguirán existiendo por muchos años todavía y aunque nuestras sociedades son más ricas que nunca, resulta también que las desigualdades son más grandes y crecen sin parar.

En el capitalismo la desigualdad es un elemento central y muy importante. Esta desigualdad, sin embargo, no es fruto del azar sino de la propia dinámica del capitalismo2, y se acrecientan en los periodos de crisis. A menudo los estudiosos de los temas sociales se concentran en la pobreza pero nosotros creemos que la desigualdad es un aspecto previo que afecta a proporciones mucho mayores de la población que la pobreza y, sobre todo, marca el tono de la evolución general de la sociedad. ‘Existe muchísima evidencia en la literatura científica de que lo que disminuye la calidad de vida de la ciudadanía y de la sociedad no es sólo la falta de recursos que define la pobreza, sino la distancia social entre las personas en una sociedad…De ahí que la reducción de las desigualdades, y no sólo la eliminación de la pobreza, debiera ser un objetivo de cualquier gobierno que intente mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.’3 Una sociedad muy desigual no puede ser una buena sociedad en ningún aspecto. Por esto vamos a dedicarnos a ella en primer lugar.

Las condiciones de vida de una sociedad deben medirse de manera relativa, teniendo en cuenta la desigualdad en la distribución de la riqueza que se produce en ella, en las oportunidades de que disponen las personas, en como está repartido el poder real, aunque nosotros nos dedicaremos principalmente a la primera. Las diferencias de renta entre países son escandalosas, pero aún así es importante ver que un país aparentemente rico puede albergar miseria y exclusión, y que muchos ciudadanos pueden tener serias dificultades para desenvolverse en términos materiales. Las condiciones básicas de la reproducción de la población, pues, están determinadas por la desigualdad en la distribución de la renta de una sociedad.

Ya en el Informe no 44, analizamos las desigualdades existentes en el Estado español y señalábamos que a pesar que España vivió un espectacular crecimiento económico, éste no se tradujo en una reducción de la desigualdad sino todo lo contrario, ésta fue aumentando. La paradoja reside en el hecho de que el sistema capitalista genera mucha riqueza pero ésta no beneficia ni por asomo al colectivo mayoritario de la sociedad: los propios trabajadores5. Ahora queremos estudiar que impacto tiene la crisis sobre las distintas clases sociales, que como veremos, es muy desigual y provocará, una vez más, una mayor brecha social.

Es sabido que la distribución primaria y esencial de la renta reside en la distribución entre beneficios y salarios. El gasto público modifica esta distribución pero la distribución primaria permite ver cual es la evolución que se genera en el sistema económico de un país. En el estado español, con las políticas neoliberales, se asistió al escándalo que incluso en el periodo previo de prosperidad se produjo un deterioro en la distribución de la renta ‘…si con las cifras 2007 calculamos lo que los economistas denominan “ratio de desigualdad”, que mide la relación de la renta que está en manos del 20% de las familias más ricas y lo que está en manos del 20% más pobre, este ratio había pasado de 5,1 veces en 2004 a 5,4 veces en 2.007, frente a una media de 4,8 para la UE-15, y de 4,2 para los países centrales’6. Es decir, partimos de una situación en que un periodo de alta actividad y prosperidad económica se ha producido un aumento de la desigualdad.

Siempre según R. Centeno la parte de los salarios en el PIB se hundiría de nuevo hasta el 46,6% en el primer trimestre 2008. A día de hoy [24-11-09] la cifra es ya inferior al 46% porque, según el INE, las rentas salariales han crecido menos que las del capital desde esa fecha hasta el tercer trimestre 2009… se trata de la cifra más baja de participación de los salarios en la renta nacional desde que existen series estadísticas, y la más baja de toda la UE, donde la media se sitúa en el 53%… La pérdida de participación de los salarios es más grave aún si tenemos en cuenta que, además, España [está] en el primer puesto de la UE en cuanto a desigualdades salariales, con un 60% de la población activa mileurista, y donde la presión fiscal sobre las rentas salariales es ya cuatro puntos superior a la media de la UE, mientras las grandes fortunas siguen exentas…

La distribución personal es la forma en la que las rentas de mercado y las transferencias [públicas] se distribuyen entre la población. El primer indicador del grado de desequilibrio lo constituye el índice de Gini, que mide la concentración de riqueza, cuyo valor oscila entre cero y uno. Cuanto más bajo es el valor, más equitativa es la distribución, y viceversa. En 2004 el valor de este índice era de 0,307 y, en lugar de reducirse, ha crecido hasta 0,325 en 2008, lo que supone un empeoramiento del 5,86%, y un 9% peor que la media europea, por no hablar de países como Dinamarca o Suecia cuyo índice es de 0,225…

Otro de los indicadores es la curva de Lorenz, una forma gráfica de mostrar la distribución, dividiendo la población y la renta en décimas partes, ‘deciles’ en lenguaje estadístico, y teniendo en cuenta el porcentaje de la renta total que recibe cada una, desde el 10% mas pobre al 10% más rico. Los resultados son sobrecogedores. Entre 2003 y 2007, los años de las vacas gordas, las seis primeras deciles, el 60% de la población, había perdido renta real y, de las cuatro siguientes, la que más se incrementa es la del 10% más rico de la población, que se apropia ya de más del 31% de la riqueza. Pero si la concentración la medimos sobre la riqueza financiera, el resultado es espectacular: el 10% más rico de la población se apropia del 70% de la riqueza. No en vano en estos años, España encabezaba el ranking mundial en incremento del número de millonarios… ‘7

Es una situación poco habitual, pues generalmente en periodos de expansión solía mejorar la posición de los trabajadores. Sin embargo ahora, resulta que la crisis encuentra a las clases populares con un detrimento previo, con lo que el deterioro habitual causado por la crisis va a empeorar una situación ya bastante degradada. Con el paro, la precariedad laboral y la disminución de salarios, empeorarán todavía más sus posiciones: ‘el intenso crecimiento del paro, especialmente de los sustentadores principales, y la gravedad de la situación económica en los mercados van a hacer extraordinariamente difícil que los mecanismos de previsión social establecidos a lo largo de los últimos 30 años puedan por sí mismos aliviar el creciente número de hogares en situación de pobreza y, menos aún, promover una mejora social en términos de igualdad… El crecimiento registrado desde mediados de los noventa y la notable creación de empleo no dieron lugar a cambios distributivos de entidad, deteniéndose así el proceso de convergencia con la UE en lo que a medidas de igualdad y pobreza se refiere8

España es, pues, un país altamente desigual y su desigualdad ha crecido con la crisis.

TODAVÍA HAY CLASES

Aunque es cierto que, por su dimensión global, nadie se escapa de los efectos de la crisis, no es menos cierto que no a todos afecta por igual. La situación económica y social en España (también en la UE) está marcada por una profundización de la desigualdad, ya que la crisis afecta de forma muy diferente a las distintas clases sociales. Según www.barometrosocial.es en 2006 se dibujaba ‘una sociedad fracturada en tres bloques: algo más de un tercio de la población (17 millones de personas) viven con desahogo. Otros 15 millones se organizan sin apenas capacidad de ahorro, pero sin sentirse agobiados a fin de mes. Y 12 millones (27% de la población) llegan con dificultades a fin de mes y no pueden ahorrar’. Este sector coincide con la cuarta parte de hogares más pobres, cuyo patrimonio, según la encuesta del Banco de España, era 41 veces inferior al de la cuarta parte de hogares más ricos. ‘Dicho de otra manera, la cuarta parte de hogares más ricos, concentraba, según la misma fuente, doble patrimonio (2,8 billones de euros) que las tres cuartas partes de hogares menor ricos (1,4 billones)9.

TRABAJADORES, SALARIOS, CRISIS

Empecemos por ver que ha sucedido con los salarios ya que son éstos los que marcan el nivel económico normal de la mayoría de la población.
Esta crisis, estalla tras un largo período de neoliberalismo en el que las condiciones de reproducción social de las clases populares ya se habían endurecido. Contra lo que se podía esperar, En España, el periodo de crecimiento y ‘prosperidad’ de los años 2000 no supuso un aumento, sino una disminución de los salarios reales. Se observa una evolución negativa con una disminución del salario medio entre 1994 y 200610 así como entre 2006, cuando el salario medio era de 19.680 euros y 2002 que era de 19.808 (si se cuenta la inflación, positiva en esa época, la pérdida de poder adquisitivo es todavía más acentuada). Si esta era la situación en 2006 no hay duda que la desigualdad es bastante mayor en 2009. Ahora la crisis supone una secuencia que encadena distintos momentos de una recesión a nivel social: el paro, la precariedad laboral, el estancamiento salarial, el desmantelamiento del Estado del bienestar, el endeudamiento para soportar altos niveles de consumismo, etc. La situación se deteriora todavía más. La crisis esta teniendo un efecto devastador sobre las condiciones de vida de la clase trabajadora. En un año –enero 2008 a enero 2009-, la perdida experimentada en los salarios reales de los convenios pactados ha sido del 5,5% (a pesar de ello la patronal no los ha ejecutado en un gran número de casos), mientras que la pérdida en los convenios de empresa pactados ha sido del 12,88%11. Estos datos, además de indicar claramente el acentuado deterioro salarial que está suponiendo la crisisseguro que los nuevos convenios que se hayan pactado en 2009 y se pacten para 2010 todavía tendrán una mayor tendencia a la baja con el pacto sobre salarios que han hecho la patronal y sindicatos en febrero de 2010 el deterioro será todavía mayor indican también con toda claridad la razón del interés de las empresas por convertir los convenios generales en convenios de empresa, donde los salarios pactados son siempre más desfavorables para los trabajadores que en los primeros.

El sueldo medio en España en 2008 en las grandes empresas se sitúo en 1.897 euros brutos al mes. Sin embargo, ‘este indicador es un espejismo, pues el reparto de la riqueza económica esta muy lejos de ser proporcional y equitativa’12 El sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) cuantifica en 10,8 millones los asalariados españoles mileuristas. Es decir, casi seis de cada 10 trabajadores cobran alrededor de mil euros mensuales13. Y cabe recordar que el salario mínimo interprofesional esta situado en 2009 en 624 euros al mes y llegará a 633 euros en 2010, mientras que la pensión media, que afecta a más de 6 millones de pensionistas se sitúa en torno a los 750 euros mensuales, y la de las viudas en 421 euros. Es decir, casi 12 millones de trabajadores, (de unos 18,5 millones que constituyen la población ocupada en 2009 y 18.103.000 afiliados a la Seguridad Social) reciben unos ingresos inferiores a los mil euros mensuales, más casi seis millones de pensionistas, pues los que perciben pensiones superiores a la media son muy pocos. Por lo menos un 40% de la población vive con ingresos inferiores a los mil euros al mes. Ver artículo sobre mercado laboral.

Datos que confirma la Encuesta de Condiciones de Vida hecha pública por el INE en noviembre de 2009. Según esta encuesta, el ingreso medio por persona en 2008 alcanzó los 8.403 euros (700 euros al mes en 12 pagas), un 6% más que el año anterior. Un hogar medio ingresa al año 23.442 euros14. En otra estadística reciente el INE cifraba el gasto medio por persona en 10.632 euros, es decir, un 26% más que los ingresos… No hay forma de tener datos de 2009, pero algunos convenios firmados ya han aceptado aumentos del 0,5% y del 1%, el acuerdo de febrero 2010 entre sindicatos y patronal supone ‘aumentos’ de hasta el 1% para 2010 y un máximo del 2,5% en 2012, con cláusulas de descuelgue para las empresas con pérdidas, así que la situación de desigualdad aumentará.

También el género es causa de desigualdad. Es bien sabido que las mujeres ganan considerablemente por debajo de los hombres. Y aunque con la crisis las mujeres se han visto obligadas a salir al mercado laboral y los salarios de los hombres han disminuido, todavía las mujeres siguen ingresando menos (23.706 euros anuales de media) que los hombres (27.411 euros anuales de media)15.

Quizá un elemento que ha ayudado a paliar, aunque sea muy ligeramente, las consecuencias negativas de la crisis en las familias es la evolución de los precios. Contra su evolución durante muchos años, siempre hacia arriba, en 2009 los precios han bajado durante ocho meses seguidos. La inflación media anual es de 0,3% y ha acabado el año 2009 en un 0,8%, mientras que la inflación subyacente (sin alimentos ni energía) raya el 0%.

RECUADRO 1. INFLACIÓN, MALO, DEFLACIÓN, PEOR

Durante años nos hemos acostumbrado a leer que la inflación, la subida de precios, era nuestro enemigo número uno. Ahora con la crisis, los precios no suben y se disparan todas las alarmas por el riesgo a la deflación, el hecho que los precios disminuyan de manera generalizada. Esto hace que las familias puedan consumir más gastando menos dinero ayudando a las familias con menos ingresos a sortear las grandes dificultades que les está suponiendo la crisis. Por otra parte con precios descendentes, el peso real de las deudas anteriores aumenta, lo que puede ocasionar un aumento de impagados y bancarrotas…El fenómeno puede ser preocupante por la incertidumbre que lleva asociada. ’El gran problema llega cuando se instala en las expectativas de los consumidores, que dejarán de comprarse un cocheo una vivienda si se piensa en clave españolasi creen que en el plazo de unos meses el precio de ese coche va a bajar notablemente…’ (País, 15-11-09). Al final de 2009 las autoridades han podido respirar tranquilas pues se comienza a recuperar un IPC positivo (0,8%) pero todavía lo suficientemente bajo como para no tener que actualizar las pensiones y los salarios y bien dentro del límite del BCE del 2%. Para 2010, la práctica congelación salarial y la subida del IVA van a afectar negativamente el poder de compra de la población.

LOS RICOS, BENEFICIOS Y ALTOS SALARIOS EN LA CRISIS

La clase capitalista no se escapa de la crisis económica pero ésta le afecta de forma notablemente diferente. Los capitalistas han perdido mucho dinero con la crisis, ello afecta a su capacidad de acumulación, no pueden aumentar su riqueza, pero esto no afecta directamente a sus formas de vida. Su principal preocupación no es la pérdida del empleo sino las pérdidas de su patrimonio derivadas de la crisis financiera, ya que muchos han visto como sus fortunas han caído enormemente. En el caso español esto ha sido especialmente destacable dado que muchas fortunas están estrechamente vinculadas al sector inmobiliario-constructor pero las pérdidas financieras no se limitan a esos sectores y son considerables en todos los sectores.

Además de las pérdidas de su patrimonio personal, debemos tener en cuenta el impacto de la crisis en las empresas de las cuales son propietarios que de forma generalizada registran menores ganancias e incluso pérdidas, en algunos casos incluso llegaran a entrar en procesos de concurso de acreedores, quiebras o desaparecen (ver articulo de Estructura). La crisis afecta, además, especialmente a las pequeñas empresas, que son las que generan el empleo. En España, en 2008 se han cerrado 242.200 empresas y otras 200.000 en 2009, sin contar los miles de empleos autónomos o microempresas que han cesado también en su actividad. Además del paro que todo esto genera, se pierde capacidad de producir riqueza, que tarda en recuperarse.

No se puede negar que con la crisis, los beneficios empresariales han disminuido mucho. ‘Los beneficios empresariales cayeron el año pasado (2008) por primera vez desde 1984 hasta un 2,9%, en una contracción ‘sin precedentes’ y este descenso empeoró en el tercer trimestre de 2009 hasta el 13,1% interanual, con mayor deterioro en la industria (30%). Y ‘tras cinco años consecutivos de record de beneficios, las principales compañías del país, incluidas en el índice IBEX 35, sufrieron un descenso del 4% en sus ganancias…A la espera de conocer las cifras del cuarto trimestre, en el acumulado de enero a septiembre [de 2009] el resultado neto conjunto de los miembros del selectivo era un 32,5% menor al registrado en el mismo periodo del año anterior’16. Pese a ello ‘ya ha pasado lo peor’ en el impacto de la crisis en los beneficios, según el director del Servicio de Estudios del Banco de España17. Lo que ha afectado fuertemente a sus propietarios. Según un estudio18 que analiza anualmente la evolución de los milmillonarios (sin incluir la riqueza inmobiliaria), la crisis ha hecho estragos en ellos. Han disminuido un 15% en el mundo y un 21% en España (1,5 millones menos de grandes fortunas en el mundo y 34.000 milmillonarios menos en España). El número de ricos han quedado reducido a cifras inferiores a las que había en 2005. (En la UE pasan de 3,1 millones en 2007 a 2,6 millones en 2008). A pesar de tan sustanciales pérdidas, en este país quedan todavía 127.100 personas que poseen más de mil millones de dólares, frente a los 160.600 del año anterior. La caída de la Bolsa fue la principal causa de estas pérdidas.19 Pero hay que tener en cuenta que en España el número de milmillonarios había crecido mucho los últimos años, y el país se mantiene entre los 12 países con mayor número de grandes patrimonios. Los que han caído de este selecto club, sin embargo, siguen teniendo fortunas millonarias. Y las consecuencias de estas pérdidas para la ‘buena vida’ son muchísimo menores que para los trabajadores. Ya que con poquísimas excepciones, quienes detentan estas fortunas, continúan con sus ritmos de consumo y de vida anteriores.

Lo que no es extraño si la contradictoria información que presentamos a continuación es correcta: según un estudio de BME e Invertia los dividendos de 2009 en la bolsa española presentan una cifra record de 32.290 millones de euros, frente a 21.810 millones en 2006, año de prosperidad, y a 8.475 millones en 2001; es decir, un aumento en los dividendos del 50% en un año el periodo de crisis y se han multiplicado por cuatro en 8 años!20.

Si estas cifras son correctas, y deben serlo pues, por su parte, la consultora privada Factset estima los benéficos para las 35 empresas del IBEX para 2009 en 42.353 millones de euros, de 44.690 para 2010 y 52.052 para 2011, lo que supone que los beneficios aumenten en un 5,5% en 2009/2010 y prevén un aumento del 16,47% para 2010/2011. No basta con esto, sino que El País señala que el IBEX 35 ha cerrado el ejercicio de Bolsa con una ganancia acumulada del 29,84%. En pocas palabras, las pérdidas han durado poco y las empresas ya están recuperado sus beneficios, y no pequeños. Debe ser verdad que se ha iniciado su recuperación21.

Blankfein, presidente y consejero delegado de Goldman Sachs dijo que su actividad tiene un objetivo social y supone hacer el trabajo de Dios. El Periódico 10-11-09

Los capitalistas y sus gestores han aprendido mucho de las crisis anteriores y han sabido proteger sus ingresos de tal forma que sus niveles de vida no sufran, aunque sus patrimonios disminuyan. Ya en el Informe Taifa No. 4 se proporcionaron amplios datos sobre las desigualdades en la distribución de la renta entre capitalistas y trabajadores y la desigualdad ha continuado, por ejemplo, según la revista Fortune, en 2007 los CEOs (directores generales) de las 500 empresas más importantes de Estados Unidos promediaron un ingreso cada uno de 10,5 millones de dólares, lo que equivalía a 344 veces el salario de un trabajador americano promedio. Forbes hace un cálculo un poco distinto y concluye que los CEOs de las 500 empresas principales se llevaron 12,8 millones de dólares cada uno22. Pero en la crisis, aunque han experimentado importantes pérdidas, han sabido también salvaguardar suficientes ingresos para continuar con sus ritmos de vida habituales. Han invertido los grandes capitales que todavía les quedan en valores seguros23, y han blindado sus contratos de trabajo de forma que incluso si sus empresas van a la quiebra, ellos perciben ingresos suficientes para poder continuar con extremadamente confortables niveles de vida24 Las cifras de las remuneraciones de los grandes dirigentes empresariales han sido ampliamente publicitadas y no entraremos a repetirlas aquí, pero es bien sabido que en los países centrales los bancos han vuelto a pagar bonos por cantidades récord a sus directivos. Y ello pese las recomendaciones (y sólo recomendaciones, sin más fuerza jurídica) de los respectivos gobiernos para que rebajasen estas remuneraciones si los entes financieros habían disfrutado de enormes ayudas de capital público. La penúltima semana de diciembre se publicitó que las grandes entidades financieras estadounidenses devolvían 700.000 millones de dólares de ayudas recibidas, para poder seguir pagando los bonos que ellos querían a sus ejecutivos sin posibles injerencias de la Casa Blanca. Y es un secreto a voces que algunos de los ejecutivos de empresas que recibieron ayudas públicas han recuperado los escandalosos niveles de gasto anteriores a la crisis al mismo tiempo que Estados Unidos tiene la tasa de paro más alta de los últimos 23 años.

En España los ejecutivos no van a la zaga. ‘Según los últimos datos publicados por la CNMV, la retribución media por trabajo de los consejeros y altos directivos de las empresas españolas que cotizan en bolsa, acumula cinco años de subidas ininterrumpidas…Los más beneficiados han sido los consejeros ejecutivos, que entre 2004 y 2008 han visto incrementarse sus emolumentos en un 69%, hasta una media de casi un millón de euros anuales’ El año pasado, cuando ya la crisis era una realidad, la subida de sueldo para los consejeros ejecutivos fue del 8.7%..’.‘Mas de la mitad (el 59%) de los órganos de administración de las firmas del IBEX elevo la retribución total de su consejo entre enero y junio de 2009… Y el capitulo ‘Otros’ [que se refiere a otras retribuciones adicionales] aumentó en un 16,5%. Los 481 vocales de las empresas del IBEX se embolsaron sólo una media de 304.000 euros cada uno, un 3,9% más…La retribución total de los consejos de administración del IBEX ascendió en el primer semestre a 146,4 millones de euros, un 6,1% más. En el mismo periodo, los beneficios de esas empresas se redujeron un 17,7% y la facturación total en un 4%25. Todo ello sin tener en cuenta los jugosos planes de pensiones de que disfrutan los directivos.

RECUADRO 2. ALGUNAS REMUNERACIONES POR “EL TRABAJO”
J.I. Goirigoizarri, exconsejero delegado del BBVA, se retira con pensión vitalicia de 3 millones euros anuales. En 2008 recibió un salario de 4,6 millones de euros.
I. Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, 2008, cobró 12,7 millones; enero-junio 2009, cobró 6,3 millones. En 2008 cobre 10,2 millones más como ‘bonos’
A. Sáenz, consejero delegado del Santander, 2008, cobró 9,3 millones euros (24.000 al día –más que los 20.390 euros que gana el trabajador medio al año), mil euros a la hora), más aumento del fondo de pensiones de 12 millones. Tiene fondo de pensiones de 91 millones euros.
J.M. Entrecanales, presidente de Acciona, indemnización por despido de 11,3 millones de euros.
A. González Adalid, Presidente de gestor de gaseoductos de ENAGAS, indemnización de despido, 4,7 millones euros
El director del BSCH tuvo un salario de 6.300.000 euros en 2008, 750 veces el Salario Mínimo Interprofesional y 274 veces el salario medio..

Hubo también algunas empresas del IBEX donde los salarios disminuyeron: los administradores del Banco de Santander (-49% de remuneración), Banesto (-62%), Sacyr Vallehermoso (-42%) y Acerinox (-42%), variaciones, sin embargo, en su mayor parte ligadas a resultados de la parte variable de las remuneraciones.

No todos los directores de empresas tienen el mismo escandaloso nivel de remuneraciones, pero las medias de los ejecutivos alcanzan la cifra de 998.800 euros al año, la de la alta dirección 411.300 euros y los consejeros externos 106.600. Estos últimos, sin embargo, normalmente suelen hacer compatibles el ser consejeros de varias empresas. (Público 26-11-09). No sólo esto, sino que en 2008 (en plena crisis) las cláusulas de blindaje aumentaron un 8,3% en las empresas del mercado continuo.26

Esto sucede en las grandes empresas, pero no quedan muy lejos las pequeñas y medianas compañías. ‘En 2008, las cláusulas de blindaje de las compañías de mediana y pequeña capitalización, aumentaron en un 27%…. Las empresas donde más ha crecido el número de ejecutivos blindados son Fluidra (pasa de un ejecutivo blindado a nueve), Banco Guipuzcoanao (de 1 a 7) … En términos absolutos las empresas cotizadas con más ejecutivos con cláusulas de indemnización son Endesa (33 personas), Banco Santander (29), BBVA (15), Banco Sabadell (14)…’ Es decir, que los directivos que consideran que los salarios de los trabajadores y las indemnizaciones por despido son demasiado ”generosas” se ocupan bien de asegurarse buenas remuneraciones y quedar bien protegidos ante posibles eventualidades laborales.

No son éstas las únicas ventajas. El formar parte de los consejos de administración de empresas e instituciones financieras proporciona otras pingües sinecuras. Por ejemplo, en un periodo en el que se dice que las Cajas de Ahorros de este país no conceden créditos a las pequeñas empresas, resulta que los consejeros de las mismas están disfrutando de amplias facilidades crediticias: ‘Los consejeros de las cajas recibieron prestamos por más de 200 millones en 2008…A la cabeza de todos por su cuantía se encuentra el presidente de Caja España que recibió en 2008 financiación de su entidad por 42,7 millones de euros, el doble que en 2007…la mayoría prestamos a promotoras inmobiliarias a las que está vinculado, salvo una hipoteca a nombre de empresa por 15,2 millones euros… otro gran beneficiario es Francisco Rubio que recibió para sus empresas el año pasado créditos y avales por 27,5 millones de euros concedido por Caja Duero. El más llamativo es un préstamo personal por 13 millones cuyo nombre no se especifica’27 Y así sucesivamente. No es que las cantidades de estos prestamos sean muy elevadas, son más bien de importes relativamente módicos para el mundo de los negocios, sino la diferencia de tratamiento que implica. No es extraño que asistamos a las guerras de poder actuales por formar parte de los consejos de las Cajas. ¡Ah¡ y hay que considerar también que estas Cajas han pedido importantes apoyos financieros al sector público.

Las desigualdades de salarios no sólo se producen entre los más altos ejecutivos y los trabajadores normales. En todas las empresas, los salarios de los directivos superan en varias veces a los de los trabajadores, aunque es muy difícil en España disponer de datos de esas diferencias. En un trabajo realizado en Julio de 2009 sobre los salarios de los directivos empresariales, el que menos ganaba era 35.000 euros anuales, los salarios medios estaban entre 58.000 y 109.000, y el máximo de 230.000 (El País, negocios 29-11-09). Sin embargo, es bien sabido que la mayoría de los salarios de los directivos superan estas cifras.

Si se observan los beneficios obtenidos por trabajador empleado para 2007 vemos que, por ejemplo, el Banco de Santander obtenía 68.731 euros anuales, Endesa, 277.222, la aseguradora Mutua Madrileña 443.886, y cifras intermedias para muchas grandes empresas28. Entre 1999 y 2006 las empresas españolas han visto aumentar su beneficio neto en un 73%, más del doble que la media de la UE de los 15 (33,2%), de los 25 (35,4%) o de la zona euro (36,6%) y el dividendo repartido se ha incrementado en un 47%. No es casual, sino todo lo contrario, que los costes laborales hayan aumentado en ese mismo periodo un 3,7% en España, cinco veces menos que en la Unión Europa (18,2%), o que el 70% de los nuevos empleos generados hayan sido con un salario inferior al salario promedio. Además, a pesar de estos beneficios estas empresas siguen despidiendo trabajadores: Sólo el Banco de Santander que de 1999 a 2006 ha acumulado unos beneficios de unos 26.000 millones de euros ha perdido casi 12.000 empleos en ese mismo periodo, según fuentes sindicales; Telefónica, que solo en 2006 destinó 3.500 millones de euros a retribuir a sus accionistas, tiene previsto reducir su plantilla en 3.700 empleos en 2007, y datos parecidos se pueden proporcionar de las demás grandes empresas españolas que vienen multiplicando sus beneficios en los últimos años29. Es especialmente significativo que las empresas españolas que más beneficios obtienen sean precisamente las que resultan generalmente menos ejemplares desde el punto de vista de sus políticas de empleo.

Las cifras que cobran los cargos directivos de las empresas son injustificadas, escandalosas y totalmente injustas. Más cuando estos mismos directivos están permanentemente insistiendo en la necesidad de la moderación salarial. Pero no debemos perder de vista que incluso estas altísimas cifras, son una reducida parte de los beneficios empresariales, que son los que verdaderamente constituyen el eje crucial del capitalismo. Es importante tener esto en cuenta pues en las primeras etapas de la crisis, los políticos más importantes del mundo y los economistas que les asesoran mantenían que había que controlar y regular las transacciones y los flujos financieros. Estas transacciones y flujos no se están controlando y ahora se ha pasado a insistir en que hay que regular los salarios de los directivos, como si este fuese el elemento principal. Evidentemente se debería controlar, regular y reducir fuertemente los salarios de los directivos empresariales, pero mucho más todavía impedir que las grandes transacciones financieras logren evitar cualquier tipo de regulación y se les plantee la autorregulación voluntaria.

Por otra parte, existen trabajadores privilegiados que cobran cifras increíbles por su trabajo, entre ellos, por ejemplo, los deportistas de élite cuyas remuneraciones es bien sabido que alcanzan cifras de escándalo30. Aunque muy por debajo de todos los anteriores, hay que señalar también las remuneraciones de los políticos, que están bastante por encima de la mayoría de los trabajadores (por ejemplo, el salario base de un diputado a Cortes es de 3.126 euros al mes pero disfrutan de bastantes otros beneficios, algunos en especie y otros como complementos, lo que puede hacer que para algunos lleguen a casi 14.000 euros al mes, y una situación parecida tienen algunos alcaldes). Esto hace que en las peleas por ocupar cargos en las instituciones, las ventajas económicas que ellos conllevan no sean la menor de las razones para las mismas31. Hay que tener en cuenta, también, que ocupar cargos políticos facilita el paso posterior a cargos muy bien remunerados en el sector privado, ya que las empresas intentar aprovechar las relaciones de aquellos para sus negocios en el futuro. Los ejemplos son muy numerosos, tanto en el ámbito internacional como en el del Estado español, siendo el último de los fichajes notorios el de Rodrigo Rato, ex-director del Fondo Monetario Internacional por Caja Madrid. Hace pocos años fueron notorios, también el paso de David Taguas (ex director de la Oficina económica de la Moncloa con el PSOE) a presidente de la patronal de las grandes constructoras, o el paso del Sr. Aznar a consejero de News Corp, la empresa del magnate R. Murdoch, entre otros muchos casos.

A pesar de este panorama, el gobierno español no está dispuesto a apoyar la normativa que Estados Unidos, Francia y Alemania proponen para poner un límite a los salarios de los más ricos, ni el nuevo impuesto que plantea Estados Unidos para las empresas financieras32. ‘Estos movimientos [los de Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Alemania] contrastan con la tibieza de España, donde no hay ni advertencias contra los excesos salariales ni se está trabajando en ninguna regulación específica’33. Un portavoz del Ministerio de Economía indicó que “no hay ningún tipo de plan para bajar el sueldo de los directivos de las entidades bancarias”; Campa [Secretario de Estado de Economía] defendió el derecho de los bancos a establecer las remuneraciones que consideren oportunas y dijo que, en todo caso debería ser el Banco de España el que interviniese en caso de que la fijación de retribuciones represente una amenaza para la solvencia de las entidades… [Pero] El organismo que preside Miguel Fernández Ordóñez (el Banco de España) en sus intervenciones oficiales, nunca ha hecho mención a los sueldos de la banca…’34. El 3-1-10 alguna prensa ha señalado que España formaría parte de los 12 países que están pensando en introducir un tributo del 0,005% en alguna forma parecido a la tasa Tobin para grabar las transacciones financieras, que obtendría 35.000 millones de dólares anuales que se dedicarían a la lucha contra la pobreza y el cambio climático35. Esta por ver si este mínimo gravamen finalmente se materializa.

RIQUEZA Y PATRIMONIO

Las desigualdades no se manifiestan sólo en las diferencias en los beneficios y diferentes niveles salariales. También son profundamente significativas respecto a la acumulación de riqueza y a los endeudamientos. Aunque no tenemos datos para el periodo que estudiamos, ya antes se manifestaban con fuerza las desigualdades patrimoniales. Así mientras los ingresos salariales y de beneficios crecían con relativa regularidad entre 1995 y 2006 los debidos a las rentas financieras y a las inmobiliarias se multiplicaban por muchas veces en el mismo periodo. Y es bien sabido que las familias más modestas no perciben muchas rentas por ninguno de ambos conceptos, por lo que la desigualdad iba aumentando.

De la misma forma, el patrimonio aumentaba más a medida que las familias tenían rentas más altas. Dividiendo los hogares en cuatro partes, aquellos con las rentas menores (de 0 a 25%), aumentaron su patrimonio de 2002 a 2205 en un 21%, pero su patrimonio total era muy reducido, a medida que las rentas aumentan, aumentaba también el patrimonio en un 61% o en un 46% para las rentas más altas, llegando a la cifra de 625.000 euros de patrimonio para estas últimas. Es decir, los que más ingresos anuales tienen, aumentan más su patrimonio, como es lógico en esta sociedad.

Aumento del patrimonio según nivel de renta. Fuente: Público, Barómetro Social de España

Aumento del patrimonio según nivel de renta. Fuente: Público, Barómetro Social de España

A la desigualdad en términos de rentas y patrimonio hay que añadir que, como se ha comentado en el artículo sobre políticas, la reforma fiscal prevista para 2010 es abiertamente regresiva, lo que aumentará la desigualdad. Los ricos son gravados muy ligeramente, mientras aumenta el IVA y los impuestos especiales que afectan más a quienes menos tienen. El sistema fiscal español aumenta la desigualdad.

La crisis actual agrava las desigualdades ya existentes no sólo en el mercado de trabajo sino también por el apoyo masivo de los gobiernos al capital financiero. Esta socialización del rescate del sector financiero ha resultado en sustanciales aumentos en los déficits públicos (En España el déficit previsto para fines de 2009 alcanza el 10% del PIB), que conduce a la escasez de fondos públicos para los servicios públicos esenciales y el gasto social.

RECUADRO 3.LA RECUPERACIÓN DE LA BOLSA.
¡LA BOLSA SUBE UN 20% EN LA PEOR DÉCADA DE SU HISTORIA¡
En la última semana de diciembre se ha anunciado en todos los medios la fuerte recuperación de la Bolsa de este país que esta teniendo lugar desde marzo, y hace destacar favorablemente la Bolsa española por encima de las principales del mundo. La Bolsa en España ha subido un 30% en 2009 y ha conseguido borrar la mayor parte de las pérdidas de 2008, cuando sufrió el mayor desplome de su historia. Ello ha permitido que las grandes fortunas de las diez principales familias de este país hayan crecido el 27% en el peor año de la crisis36, permitiendo a los mayores empresarios ser 6.800 millones de euros más ricos que en 2008. Además de éstos, muchos poseedores de acciones del país, deben estar muy satisfechos pues sus activos han alcanzado cotizaciones que no hubieran pensado ni remotamente hace unos pocos meses. No contentos con esto, muchas empresas han anticipado la distribución de beneficios a 2009 para permitir a quienes los reciben que coticen en este año y ahorren así el aumento del 1 al 3% en Impuesto de Beneficios establecido para el próximo año. ¡Así que les pagan mucho a quienes trabajan tanto para discurrir todos estos subterfugios!

España es un país muy desigual. 1,4 millones de asalariados en 2006 cobraban 4.925 euros al mes, y ya hemos visto que hay muchos que cobran mucho más todavía, mientras que en la misma fecha, antes de la crisis, 5,5, millones de personas percibían una media de 270 euros al mes. ‘Este último segmento constituye una bolsa de empleo mal remunerado, precario, que se nutre de jóvenes y mujeres, en buena parte inmigrantes, que combinan periodos de paro y empleo temporal’37. No hay duda que la crisis ha profundizado en estas diferencias.

Es posible que la desigualdad haya disminuido entre las familias de clase media y media-alta, y los más pobres, ya que los primeros han experimentado pérdidas importantes en Bolsa y los más pobres no tenían patrimonio que perder. El conjunto de los hogares, lo que no hay que olvidar que quiere decir que se agrupan los más pobres con los muy ricos, tenían un patrimonio financiero (no incluye lo inmobiliario) cercano al billón de euros en 2007. A nivel individual la media, no lo olvidemos, dice que cada español tenia unos activos financieros de 42.346 euros y unas deudas de 20.640, con una riqueza financiera neta de 21.706 euros por persona38. Esta riqueza comenzó a bajar ligeramente ya dicho año, pero la caída se intensificó en 2008 y el total alcanzaba la cifra de 648.132 millones de euros a cierre de marzo de 2009, el nivel más bajo desde septiembre de 1998; en cinco trimestres consecutivos de caídas, el patrimonio había disminuido en 300.000 millones. Sólo en el primer trimestre de 2009, las familias vieron como se volatilizaban 65.400 millones de su patrimonio, la mayoría por el desplome de sus acciones u otros activos financieros, acumuladas en inversiones directas, en fondos de inversión o en planes de pensiones, mientras que el precio de las viviendas ha disminuido durante año y medio, un 5%, en 2009 y en un 3,2% en 200839. La vivienda baja más allí donde es más cara-11,2% en Cataluña, 11% en Madrid y un 10,4% en el País Vasco (Público 31-12-09) Pero es también probable que la desigualdad entre los más pobres y los más ricos haya aumentado a causa de las dificultades laborales –paro, precariedad, disminución salarialde los primeros. No disponemos de más datos para corroborar ninguna de estas aparentes tendencias.

Esta claro que tanto en tiempos de expansión económica como de crisis, en el capitalismo las desigualdades son un elemento estructural del sistema social y en tiempos de crisis se acrecientan más. Además serán precisamente aquellos colectivos que se beneficiaron menos de la etapa de crecimiento económico, que se encuentran en una situación más vulnerable (inmigrantes, ancianos, mujeres, etc.) los que sufran las consecuencias de esta crisis con mayor crudeza.

LOS CAMBIOS EN EL MERCADO LABORAL

Sin duda el impacto más devastador de la crisis es la destrucción de puestos de trabajo para millones de trabajadores. La pérdida del empleo, supone la pérdida de la fuente principal de ingresos, con lo que las familias pueden verse incapaces de cubrir sus necesidades o por lo menos de vivir como lo hacían antes. Además, al verse forzadas a disminuir el consumo, esto va a contribuir a la caída de la demanda con lo que provocará una mayor destrucción de puestos de trabajo. Si tenemos en cuenta que una gran proporción de estos trabajadores, ya antes de la crisis se encontraban en una situación de alta precariedad40 la situación es todavía más angustiosa pues disponen de muy pocas reservas para protegerse del desempleo en particular cuando se les termina el subsidio de paro. Muchas familias se ven obligadas a convertirse en solicitantes de los programas públicos de asisten cia social o de las organizaciones caritativas, pues no hay que olvidar que hay más de un millón de familias sin ningún tipo de ingreso, para los que las ayudas sociales son los únicos salvavidas. El paro no sólo afecta a los ingresos familiares sino que muy a menudo tiene también un fuerte impacto en la autoestima del parado, en su situación psicológica e incluso en la de dentro de su ámbito familiar –no es excepcional su incidencia en el divorcio-, lo que en muchas ocasiones lleva a la depresión y en algunas ocasiones a tomar drásticas medidas personales como el suicidio.

Dada la información recogida en el artículo de Mercado laboral en este Informe, no debe sorprender tampoco que con la crisis se haya multiplicado el número de personas denominadas ‘los pobres que trabajan’ (working poor), que consisten en las personas que trabajan regularmente, pero no alcanzan a sobrevivir con sus ingresos.

Se debe tener en cuenta que el desempleo no solo supone la pérdida de ingresos para los trabajadores afectados sino que supone también un importante deterioro del poder de la clase trabajadora como clase y que repercutirá por ejemplo en menores salarios incluso para aquellos que conserven su empleo. Además esta situación de debilidad, de pérdida de poder negociador, no es una situación temporal en las fases más extremas de las crisis sino que se alarga en el tiempo y sus efectos pueden tardar generaciones en desaparecer.

Por el contrario, las empresas ahorran sustanciales cantidades gracias a las ayudas para sostener el empleo. El Real decreto de 6 de marzo de 2009 de Mantenimiento y fomento del empleo y protección del paro, aprobó una norma con carácter de urgencia permitiendo bonificaciones en las cotizaciones sociales a las empresas que mantienen el puesto de trabajo a las personas incluidas en expedientes de suspensión de empleo. ‘Desde octubre de 2008 hasta septiembre de 2009, las empresas habían ahorrado 400 millones de euros en las subvenciones de las cotizaciones sociales de 450.000 trabajadores afectados por este tipo de expedientes, según los últimos datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración41’. Asimismo el Gobierno ha aceptado modificaciones fiscales a favor de las empresas en el procedimiento de despido colectivo que tendrán un coste fiscal (reducción de ingresos para Hacienda) de 695 millones de euros para 2009. El desempleo no sólo reduce costes para las empresas, sino que les proporciona sustanciosos beneficios fiscales.

“Hemos creado un sistema que nos obliga a trabajar en proyectos en los que no creemos, para poder comprar cosas que no necesitamos. “
B. Vilaseca ‘El amanecer de otra economía’. El País. Negocios. 10-1-10

EL DETERIORO DE LA ECONOMÍA FAMILIAR

La familia es el núcleo básico de convivencia de la mayoría de las personas, el lugar donde habitualmente se organiza y establece la situación económica del conjunto de la misma y la que determina el nivel económico y social de sus miembros. Aunque el número de personas que viven solas crece en las sociedades modernas, incluso para la mayoría de ellas, el vínculo con la familia ausente sirve de referente habitual y refugio en condiciones límite. En la crisis, la familia constituye un elemento clave de supervivencia, con frecuencia el último refugio económico, ya que ante una situación de falta de ingresos personales, los ingresos económicos de otros miembros de la familia sirven de ayuda y colchón. Pero muchas familias han llegado a la crisis en una situación muy debilitada, debido al paro, el estancamiento de los salarios, la precariedad laboral y las fuertes cargas económicas adquiridas, en particular el endeudamiento para la adquisición de vivienda.
Con la crisis las deudas no pagadas han aumentado sustancialmente. Las familias se habían endeudado hasta el límite, con hipotecas y créditos al consumo, por lo que actualmente no hay margen para anticipar renta futura para hacer frente a las necesidades económicas, aunque tampoco hay crédito para ello. En sólo un año (2007-2008) los créditos impagados han aumentado en un 70% y los créditos dudosos rozan ya los 20.000 millones de euros con una tasa de morosidad que asciende a más del 5%. Y esto entre 2007-2008, no hay datos todavía para 2009, pero se teme que sea superior.

Cuadro 1. Endeudamiento de las familias según niveles de renta. Fuente: Barómetro Social de España, tomado de Público 10-5-09
Quintiles de renta (Total=100) Renta mediana anual (Eur.) Carga anual de los hogares con deuda (Eur. Y %) Hogares con cargas Hogares con cargas superiores al 40% de su renta anual
(1) (2) (3) (4) (5)
0-20% 6.9 2.628,9 18,0% 18,8% 49,2%
20-40% 14.6 3.620,8 24,8% 42,4% 21,7%
40-60% 23.1 4.712,4 20,4% 58,8% 9,7%
60-80% 34.2 5.369,4 20,4% 62,0% 5,7%
80-100 68.8 6.880,0 10,0% 65,4% 10,0%

Pero el endeudamiento opera al revés: no son los más pobres los que están más endeudados, sino que hace falta un cierto nivel económico para poder tener deudas (a los más pobres nadie les da crédito!). Los hogares que tienen deudas presentan la situación siguiente:

El cuadro 1 contiene mucha información e interpretación complicada. Nos parece que los datos en valores absolutos no son demasiado fiables, pues tanto las rentas medianas como la carga de la deuda parecen bastante bajas, pero pueden indicarnos tendencias de interés. Así vemos que los más ricos recurren más al crédito (la proporción de hogares con cargas aumenta a medida que son más ricos, de 18,8 al 65,4%), pero que son los más pobres a quienes sus deudas pesan más (49,2 en lugar de 10% en la última columna). Curioso, también, que los más ricos, aunque la carga de su deuda en baja (10% en la columna 3) tienen, sin embargo, más hogares con una carga alta que los estadios intermedios (10% en la columna 5)

El elemento más importante del endeudamiento familiar esta constituido por las hipotecas por la compra de vivienda. Lo que supone ahora más problemas para aquellas familias que han comprado pisos con hipotecas recientemente, ya que aunque disminuye el precio de los pisos, la deuda hipotecaría no se reduce, con lo están pagando una hipoteca superior al valor actual de sus inmuebles e incluso si no pueden pagar la hipoteca y su deuda es ejecutada pueden perder el piso y seguir debiendo todavía dinero al banco42. La caída del precio de los pisos – hasta ahora los pisos no han bajado mucho de precio, pero es posible que la caída se acentúe en el futuro, especialmente para los pisos de segunda manono tiene mucha importancia para las familias que han comprado el piso para vivir en el mismo, ya que no se altera el uso que hacen del mismo. Sin embargo, la caída del precio afecta a la percepción de las familias acerca de su riqueza y de sus posibilidades futuras y, a menudo a su consumo, pues algunas familias se animan a gastar más o a pedir créditos si creen que su piso vale mucho Es lo que en economía se llama efecto riqueza. Más negativa es la caída del precio para quienes hayan comprado pisos con el objetivo de especular con la subida de sus precios. Pero no nos preocupan demasiado las pérdidas de los especuladores inmobiliarios, aunque sean familias.

Fruto de la situación de extrema incertidumbre e inseguridad laboral se ha producido un importante aumento del ahorro de las familias que se lo piensan dos veces antes de tomar sus decisiones de consumo (el ahorro ha pasado del 7% de sus ingresos al 24%),.

Las familias se sienten actualmente muy inseguras. Muchas porque están sufriendo directamente las muy duras consecuencias de la crisis, otras porque temen lo que pueda suceder en el inmediato futuro. Pero no son sólo las variables económicas en las que se percibe el impacto de esta situación, también se esta intensificando la tristeza y angustia que sienten muchas personas, habiendo llegado a incrementar las depresiones de forma significativa43.

EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA

Un elemento que condiciona de forma extraordinariamente importante el nivel y las condiciones de vida de la familia es su situación respecto a la vivienda familiar. En primer lugar, respecto a su calidad de vida, pues una vivienda adecuada es uno de los primeros requisitos para una buena vida, pero también porque la propiedad de la misma puede permitir encarar con más facilidad otros gastos (permite hipotecarla e incluso venderla si hay gastos extraordinarios que no se pueden cubrir con los ingresos normales). Pero, por otra parte, en la actualidad, la vivienda está también en la base de muchos problemas económicos de las familias, ya que o bien han tenido que endeudarse fuertemente para poder acceder a la propiedad de una vivienda, o tienen que pagar altos alquileres que les requieren una gran parte de sus ingresos. Las estadísticas nos dicen que el gasto en vivienda es el 11% de los ingresos por persona, pero es también bien sabido que en las familias donde trabajan los dos cónyuges (la mayoría del país) uno de los dos salarios se va integro a cubrir las necesidades de la vivienda (alquiler o hipoteca, agua, luz, teléfono, etc.), que es prácticamente imposible que una persona sólo pueda mantener una vivienda y vivir independiente, y que los jóvenes dedican entre un 42 y un 62% de su salario a la vivienda. Por eso nos detendremos brevemente en la relación entre crisis y vivienda, que precisamente en esta última crisis ha sido extraordinariamente importante44.

La crisis, con su secuela de paro, precariedad y caída de los salarios, ha disminuido significativamente los ingresos de muchas familias, creándoles muchos problemas para poder pagar el alquiler o la hipoteca de su vivienda. ¿Cuanta gente ha perdido su vivienda a causa de la crisis?
En el caso de los alquileres, resulta que los mismos han aumentado como subida promedio en 2009 en un 3,1%. Parece incomprensible que con una disminución en el preciode compra de la vivienda libre entre el 10-16% en 200945, y con un IPC del 0,8% los propietarios puedan justificar aumentos de más de tres veces el IPC. Posiblemente porque al no poder acceder a la compra de vivienda de pisos, por su precio y la falta de crédito, la gente tenga que recurrir más al alquiler, circunstancia que aprovechan los propietarios. Por otra parte, con los datos disponibles actualmente, no se observa que el aumento del paro causado por la crisis se haya traducido en un aumento –por lo menos estadísticode los desahucios por impago del alquiler de vivienda46, tal y como podemos ver en el gráfico siguiente y en el Cuadro 2 del artículo sobre políticas.

Gráfico 1. Demandas judiciales por falta de pago. Fuente: INE

Gráfico 1. Demandas judiciales por falta de pago.

De hecho, podría hacerse la interpretación inversa: que ante la falta de perspectivas de poder comprar una vivienda los arrendatarios se aferran a sus alquileres y no dan lugar a ser demandados judicialmente. Pero esto no deja de ser una conjetura.

Sin embargo, no debemos tomar estos datos como expresión de una falta de efecto de la crisis en forma de desahucios de forma absoluta. Algunas informaciones aparecidas en los medios de comunicación apuntan a un aumento de los impagos de los alquileres en el 2009 (un 12% entre junio 2009 y diciembre 2007)47, si bien estos datos se refieren a todo tipo de inmuebles en alquiler, y no exclusivamente viviendas.

El alquiler ha sido promocionado ampliamente como una de las soluciones para la cuestión del acceso a la vivienda. Fruto de esta visión ha sido el establecimiento de la renta básica de emancipación por la que se concede a los jóvenes una ayuda de 210 euros al mes para auxiliarles en el pago del alquiler. Sin embargo, tras casi dos años de su puesta en práctica la queja más repetida por quienes tienen derecho a la misma es su demora en la concesión. El Defensor del Pueblo ha recibido en 2009 más de 500 quejas debidas a las ‘deficiencias, disfuncionalidades y otras irregularidades en la tramitación de solicitudes’ que en la mayoría de los casos se deben a ‘omisiones de la Administración’ según un documento que incluirá en el Informe anual 2009. Como sucede también con la Ley de Dependencia, al tratarse de leyes centrales que tienen que ejecutar las Comunidades Autónomas, las disfuncionalidades, y los problemas de financiación, son frecuentes.

Además, la promoción de esta ayuda ha ido acompañada de la correspondiente campaña mediática para denunciar la “inseguridad jurídica” en que se encuentran los propietarios cuando los arrendatarios no pagan el alquiler y lo frecuente que en teoría, son estos casos, a pesar que el gráfico 1 desmiente dicha tendencia. No obstante, esta campaña ha obtenido sus frutos y a finales del 2009 se ha aprobado el conocido desahucio express en forma de una reforma que reduce el tiempo necesario para desahuciar a un inquilino en caso de impago48. Las reformas en el terreno del alquiler no han facilitado el acceso a la vivienda, sino que dificultan su permanencia en ella en caso de impago, con el consecuente impacto sobre la población, justo cuando estamos viviendo una de las peores crisis económicas de la historia. Esta reforma en realidad es un recorte de los derechos de todos los inquilinos. No ha habido una sola medida para facilitar a los arrendatarios la permanencia en las viviendas cuando no pueden pagar el alquiler (una moratoria en los desahucios, por ejemplo, o una ayuda directa a las familias imposibilitadas de satisfacerlos) Casualmente o no, la reforma ha coincidido en el tiempo con movimientos en el sector financiero para recomponer su poder empresarial en el sector inmobiliario mediante sociedades dedicadas al alquiler debido a la imposibilidad de vender las viviendas que se habían construido para su venta. Entre los instrumentos para mantener el beneficio están, evidentemente, las viviendas en alquiler49, por lo que es posible preguntarnos si la reforma no está destinada a mantener las bases del proceso de acumulación ahora basadas en el alquiler de viviendas en lugar de la venta y un total abandono de las familias en gravísimas dificultades para mantenerse en las mismas.

Gráfico 2. Ejecuciones hipotecarias. Fuente: CGPJ

Gráfico 2. Ejecuciones hipotecarias.

Gráfico 03. Evolución morosidad hipotecaria. Fuente: Banco de Epaña (2006=100)

Gráfico 03. Evolución morosidad hipotecaria.

Respecto a las viviendas en propiedad y las correspondientes hipotecas, podemos optar por dos indicadores: el número de expedientes sobre ejecuciones hipotecarias que entran en los juzgados o el importe de las hipotecas sin pagar50.

Durante el primer trimestre de 2009 las ejecuciones hipotecarias por impago aumentaron un 112% con respecto al mismo periodo de 2008, y según las previsiones del CGPJ las ejecuciones de hipotecas pasarán de 15.411 en 2005 a una cifra estimada de 181.020 en 201051. Si bien estos datos no son definitivos (en tanto que para el año 2009, la cifra de ejecuciones es una previsión y sobre la morosidad de las hipotecas solo existen datos hasta el segundo semestre) nos indican claramente que el numero de personas que se ven despojadas de sus viviendas por no poder pagar la hipoteca ha aumentado de manera considerable. Una estimación prudente consideraría que este tipo de casos se han multiplicado por cuatro desde el año 2007. Además, hay que considerar que por no deteriorar sus balances, los bancos están renegociando las hipotecas impagadas de formas muy diversas, casi todas ellas perjudiciales para los morosos, lo que hace que en las estadísticas no aparezcan realmente el número de familias que están sufriendo por su incapacidad para pagar las hipotecas.

Otro elemento a destacar es la aparición de nuevas modalidades de Viviendas de Protección oficial (VPO) de precio concertado. Para ellas se fija un precio netamente superior a las de VPO anteriores y los niveles de renta fijados para acceder a ellas son superiores también52. Se publicitaron como un instrumento para que la “clase media” (de mayores ingresos) pudiera acceder a la VPO aunque en realidad se trate de dar salida a un exceso de vivienda libre construida durante la etapa del boom inmobiliario. Considerando que el problema de acceso a la vivienda no ha terminado con el estallido de la burbuja, debemos plantearnos cuales deberían ser las prioridades de la política de vivienda: permitir el acceso de la clase trabajadora a una vivienda o facilitar el proceso de acumulación en el sector de la construcción. Al respecto, resulta reveladora la nota de prensa en la que se anunciaba la reforma del Plan Vivienda 2005-2008 y el aumento del precio concertado, donde se afirmaba que se hacia para: “favorecer la venta de viviendas libres que están actualmente en stock y que podrán ser vendidas como protegidas”53.
Otro aspecto a mencionar es que ahora las viviendas en propiedad son muy difíciles de vender. Un fenómeno que perjudica a quienes han invertido en grandes proyectos inmobiliarios, lo que no nos debería preocupar demasiado más que por el paro que causan. Pero es que la dificultad en la venta perjudica a las familias que, por razones varias, necesitan venderlas. Además, las viviendas de segunda mano, que son las que venden las familias, han bajado de precio más que las nuevas. Ambos aspectos hacen que la riqueza que las familias consideraban que tenían sirva sólo para utilizarla directamente como vivienda, pero no como ahorro o seguro de riesgo.

La orientación principal de la política de vivienda con la crisis sigue las líneas maestras ya conocidas: recorte de derechos de los inquilinos, y convertir lo que debería una política social en negocio para constructoras y promotoras. Otro aspecto a tener presente es la falta de una política que facilite u obligue a ocupar las viviendas que permanecen vacías. Parece lógico cuestionarse si es social, económica y ecológicamente racional construir todavía más viviendas sin antes procurar que las ya existentes se utilicen.

Se acostumbra a oír y leer en los medios de comunicación que la crisis es un momento de oportunidades. Habría que ver para quién y para qué. Idealmente, esta podría ser la mejor oportunidad que tenemos las clases populares para resolver la lacra que supone, sobre todo para los jóvenes, enfrentar el acceso a la vivienda. Pero, aunque se reconoce el derecho a la vivienda como un derecho constitucional de todos los ciudadanos, el parque de viviendas vacías y sin vender está en manos de entidades privadas, especialmente bancos y cajas, que están manteniendo los precios artificialmente altos para evitar perjudicar sus propios balances. Frente a esto, ¿Se puede permitir que se desahucie a un trabajador que ha estado levantando pisos desde sus cimientos durante los últimos 15 años? Se deben generar fórmulas urgentes para el uso de las viviendas vacías. Especialmente cuando los propietarios de estas están siendo rescatados con el dinero público. Si no es así la población excluida de sus derechos constitucionales deben hacerlos valer. La crisis no se ha aprovechado para facilitar el acceso de las familias a la vivienda, sea en propiedad o en alquiler, sino para hacer todavía más imperiosas la necesidad del pago requerido por las mismas y facilitar los negocios de los capitales quebrantados por la crisis inmobiliaria.

CRISIS Y ESTADO DEL BIENESTAR

El contrato social de la postguerra de la II Guerra Mundial, consistía entre otros elementos que el Estado cubriría las necesidades de los trabajadores y las clases populares cuando el sector privado, el mercado, no pudiera o no quisiera hacerlo. De aquí el la ampliación en el tercer cuarto del siglo XX (1945-75) de lo que desde entonces se denomino el Estado del Bienestar. Los ingresos de los trabajadores se completan con los derechos de los mismos a que el sector público cubra las necesidades más importantes cuando éstas no son cubiertas por los ingresos individuales, constituyendo una suerte de salario diferido o salario colectivo. Así, cuando están activos, los trabajadores dejan parte de su salario en manos del Estado para que éste cubra sus gastos esenciales cuando ellos no puedan hacerlo directamente54. El Estado cubre los gastos de salud, educación, bajas por enfermedad, subsidio de desempleo, pensiones, y la asistencia social.

Desde la crisis de los setenta, sin embargo, la situación dio un vuelco, y las prestaciones del Estado del Bienestar han ido disminuyendo sustancialmente –a través del recorte de las prestaciones y la privatización de serviciosy el sector público cada vez cubre menos las necesidades de las clases populares. Ya éstas no pueden contar con refugiarse en el denominado Estado del Bienestar que, además, a causa de la dictadura, en España se desarrolló poco y tardíamente. La crisis llega con un estado del bienestar que ha abrazado con fuerza el neoliberalismo, así que las necesidades de protección social no cuentan con los recursos ni la estructura adecuada. España tiene un sistema de protección social considerablemente por debajo de la media europea: ya en 2005 el estado español dedicaba a prestaciones sociales el 20,55% del PIB, seis puntos por debajo de la media europea. En pensiones dedicó el 8% frente al 10,5% de la media de la UE, quedando en 18 lugar, sólo por debajo nuestro los países del Este e Irlanda, el gasto sanitario per capita es de 1.274 euros, uno de los más bajos de la zona euro, y en Renta Mínima de Inserción ocupa el 20 lugar entre los 27 de la UE, dedicando sólo el 0,24% del PIB frente a la media del 0,32 de la UE. Esto en 2005, sin duda en 2009 las diferencias serán todavía más importantes. Claro que frente a ello debemos de ser el país que más dinero dedica a las religiones: 6.000 millones de euros cada año sólo para la iglesia católica, (3.500 para los centros escolares, 600 más para los profesores de religión, etc), más importantes desgravaciones fiscales. ¿Quién dice que no hay fondos para este ‘estado del bienestar (religioso)’?

A pesar de ello, todavía actualmente, en las situaciones de crisis hay principalmente dos programas que permiten aliviar la situación de muchas familias ante la crisis. El primero no es otro que las prestaciones por desempleo, pues son las que directamente pretenden proteger a los trabajadores frente la eventualidad de perder su empleo. Pero ya antes de la crisis las prestaciones por este concepto venían disminuyendo, las políticas activas han pasado a ser mayoritarias –se pretende que los trabajadores acepten cualquier empleo que les sea ofrecido con tal de permanecer activos o se les exige que pasen a recibir formación en otras profesiones distintas a las que tenían hasta entonces, en lugar de facilitarles el subsidio de paro-, y la precariedad de una parte muy importante de la contratación laboral hace que el derecho al subsidio de paro sea muy limitado, tanto en importe (70% de la base reguladora para los primeros 180 días, reduciéndose después) como en tiempo de derecho al mismo (máximo de dos años). A pesar de ello el gasto en subsidios de paro se ha duplicado en 2009 llegando casi a 34.000 millones de euros debido al aumento de población parada con una cuantía media recibida por beneficiario de 832,5 euros mensuales. Para 2010 se han presupuestado 30.000 millones (de acuerdo con las previsiones oficiales que contemplan una reducción del paro a partir del segundo semestre del 2010). En diciembre de 2009 se estima que alrededor de 1.500.000 familias no tienen ningún ingreso ni derecho a subsidios por desempleo. Tanto es así que el gobierno tuvo que establecer una ayuda mensual de 420 euros para las familias que han agotado las prestaciones y no tienen derecho a ningún otro subsidio. Difícilmente una cantidad para consumir mucho55.

El segundo programa son las pensiones, que no son otra cosa que salarios diferidos que los trabajadores han acumulado en su vida activa para cubrir su vejez. Las pensiones, al tratarse de rentas fijas e incondicionales, a menudo se convierten en tiempos de crisis en la única fuente segura de ingresos para las familias. Cada vez son más los casos en que los jóvenes parados se mantienen gracias a las pensiones de los padres o abuelos jubilados. Sin embargo, en el caso español, su capacidad de ayuda a aliviar la situación de necesidad familiar se ve muy limitada por el hecho que la pensión media ronda los 750 euros y un 33% de los pensionistas vive por debajo del umbral de pobreza.

Los derechos sociales son tan importantes que ya en 2006, el 55% de los hogares recibía una pensión, subsidio de paro o ayuda social. Es decir, uno de cada dos hogares depende de las prestaciones del Estado del Bienestar para mejorar su nivel de vida. Siendo los hogares con ingresos inferiores a los 9.000 euros anuales (750 al mes, en doce pagas) los principales beneficiarios, ya que un 76% de los mismos, recibía alguna de estas ayudas56. Sin duda con la crisis, las familias que reciben prestaciones sociales habrán aumentado, bien sea por el paro, por el aumento de las jubilaciones anticipadas o simplemente porque haya más familias que necesiten ayudas asistenciales para sobrevivir. Por ejemplo, en Cataluña a mediados de 2009 ya se habían superado las 20.000 solicitudes que se habían tramitado durante todo 2008 para la Renta Mínima de Inserción, que se concede a familias que en el último año han ingresado menos de 410 euros al mes, que es la cantidad mínima que les ofrece esta ayuda que puede llegar hasta un máximo de 779 euros. Asimismo, el Ayuntamiento de Barcelona señala haber atendido a más de 56.000 personas en 2009, un 25,7% más que en 2007 y un 11,6% más que en 2008. Y el mismo teniente de alcalde de Acción social y Ciudadanía declara no sorprenderse por estas cifras ya que ‘el impacto de la crisis y el paro se han hecho notar con más fuerza en los colectivos más desfavorecidos’57

Hay que mencionar también la Ley de Dependencia (Sistema de atención y ayuda a la Dependencia, SAAD) que entró en vigor en enero de 2007 (cuando había superávit en los presupuestos del Estado). La implementación de esta Ley, que creo muchas expectativas positivas, ha desilusionado a miles de ciudadanos. El Observatorio de la Dependencia elabora un dictamen sobre esta Ley y se observa que la queja principal de los dependientes y sus familias es que las ayudas tardan demasiado en llegar. Desde la solicitud hasta la resolución pasan meses y a veces más de un año, y hay todavía pendientes solicitudes cursadas en 2007. Del millón de personas que pidieron la ayuda, 110.000 están aun por evaluar, y de las 672.748 que cumplen los requisitos para recibir una prestación, alrededor de 200.000 continúan esperándola. Es decir, sólo el 60% de quienes tienen derecho están recibiendo la ayuda. Asimismo, la situación respecto a su concesión es bastante confusa:

La ley establece que no pueden pasar más de seis meses para resolver un expediente y que se rige por el silencio administrativo positivo: si no se dice nada la resolución es favorable al solicitante y tiene derecho a una ayuda. Este reconocimiento del derecho sin embargo no quiere decir que se haga efectiva la ayuda! Además algunas comunidades autónomas, por ejemplo, la Comunidad de Madrid ha cambiado el sentido y si no hay respuesta se entiende que la solicitud es denegada… En 2010, según la propia ley, el Congreso debería evaluar y revisar su funcionamiento. Algunas asociaciones vinculadas al tema de la dependencia temen que se aumenten las exigencias a la hora de determinar el grado de dependencia y evitar que se dictamine a demasiados dependientes severos.

180.000 personas están excluidas de la sanidad. Principalmente parados con el subsidio agotado, personas que nunca han trabajado y profesiones liberales. El ministerio de Sanidad anuncia que se cambiará la ley para poder garantizar la santidad a estas personas, lo que tendrá un coste total entre 60 y 130 millones de euros.

Esta Ley necesita una gran coordinación, cosa que no sucede. La ley es estatal pero son las CC.AA. las que la llevan a cabo con financiación compartida y estas señalan que no disponen de los fondos necesarios para ello. Y con frecuencia se ignora la necesaria coordinación con los servicios sociales locales58. Asimismo, se pueden observar muchas diferencias de cumplimiento entre las CC.AA: Las mejores parecen ser Andalucía, Castilla La Mancha y País Vasco y las peores País Valenciano y Canarias.

Parece ser que la llegada de la crisis ha supuesto un importante freno a esta Ley, que pretendía convertirse en el cuarto pilar del estado del bienestar en España y que va a ver muy limitado su despliegue debido a la falta de fondos públicos que supone la crisis. Un 33% de 2.300 entrevistas realizadas en toda España por la Fundación CASER valora positivamente la mejora que supone esta Ley, pero un 84% de los encuestados considera que la misma ha generado demasiadas expectativas, de las que muchas no se cumplen.

Hay que considerar, también, que en España hay 3.800.000 personas con algún tipo de discapacidad, de las cuales un 70% inactivas, aunque el porcentaje es aún mayor entre las mujeres. El 30%, cerca de 1.400.000 personas con discapacidad, se encuentran trabajando o con disposición a trabajar, aunque del 5% de plazas de ofertas de empleo público que debiera reservárseles según la Ley un gran número siguen vacantes por falta de las convocatorias correspondientes.

No se puede ignorar la creciente tendencia a la privatización de todos los derechos sociales. Cada vez más, se está impulsando a la población a que recurra a los servicios privados para cubrir muchas de sus necesidades básicas –salud, educación, pensiones y, por supuesto, vivienda-. Incluso se pueden ver ofertas de empresas privadas que aseguran frente a la eventualidad del paro. Cada vez proporciones mayores de la población se ven obligadas a comprar como mercancías lo que realmente les corresponde como derechos sociales de ciudadanía.

Lo que aumenta fuertemente la desigualdad, pues aquellas familias que, por disponer de menos ingresos no puedan comprarlos pueden sentirse excluidos de lo que consideran nivel adecuado de los mismos59. Por ejemplo, sin discusión pública de ninguna clase, la Seguridad Social no cubre una serie de vacunas para niños pequeños que son muy convenientes, pero que son caras (entre 70 y 100 euros por vacuna y dosis). En consecuencia muchos niños de familias con ingresos modestos no las reciben, lo que supone una fuerte desigualdad, desde la cuna, en cuanto a protección de enfermedades graves.

Como tantos otros aspectos que comentamos aquí, esta tendencia es anterior a la crisis, pero se intensifica con ella al disminuir o no aumentar lo suficiente el presupuesto público para las mismas. Afortunadamente en el estado español todavía las prestaciones sociales se mantienen y las familias quedan relativamente cubiertas, pero la tendencia a la reducción de los servicios públicos se está intensificando y sus deficiencias afectarán sobre todo a las personas y familias con problemas económicos que no puedan recurrir a los servicios privados. Las privatizaciones son un poderoso instrumento para aumentar la desigualdad entre las personas de un país.

Vale la pena señalar que, a pesar de la crisis la Seguridad Social sigue presentando un superávit (sus ingresos son mayores que sus gastos), para 2009 del 0,8% del PIB en sus cuentas La crisis ha reducido el saldo positivo en un 41% en un año, pero el saldo sigue siendo positivo. De hecho, la Seguridad Social es el único componente de la administración pública que presenta superávit, a pesar de los repetidos augurios en contra del Gobernador del Banco de España, M.A. Fernández Ordóñez que no cesa de repetir que hay que disminuir las pensiones públicas pues si no se hace así la SS estará en crisis.

Otra de las características que está experimentando actualmente el Estado del Bienestar es la de que algunas de sus prestaciones las realizan instituciones privadas de caridad, que frente al abandono del Estado de sus obligaciones sociales se ven impelidas a completarlas. En la parte referente a La caridad comentamos algo más acerca de este aspecto.

LOS SERVICIOS PÚBLICOS

Otro elemento importante para la ‘buena vida’ es la provisión de servicios públicos: servicios de agua, recogida de basuras, transporte público. El nivel de provisión de estos servicios no es demasiado malo en nuestro país, aunque las diferencias territoriales pueden ser importantes. Sólo destacaremos que en muchas ciudades el importantísimo servicios de aguas es privado (un 48% de cuota de mercado respecto a un 52% proporcionado por empresas públicas), contradiciendo el principio de provisión sin ánimo de lucro de los servicios esenciales, pero esto ha sido así mucho antes de la crisis, de modo que no podemos acusar a la misma de esta incoherente situación. De todos modos es muy interesante constatar que en 2009, en plena crisis, frente a la caída del índice de precios de la mayoría de los productos industriales, el índice de precios correspondientes a ‘Suministro de aguas’ ha subido en un 5,1%, muy por encima de los escasos índices que muestran índices positivos. ¿Qué es lo que motiva semejante escandalosa subida para el agua, un servicio esencial?.¿Será acaso la naturaleza de suministro privado de un producto tan necesario? Y cuando la proveen empresas públicas, ¿no estarán aprovechando para compensar la caída de ingresos en otros ámbitos? Además, algunas ciudades, en las que la provisión de agua todavía es pública, están sospesando o han iniciado trámites ya para su privatización en 2010 como forma de generar ingresos.

Asimismo, para 2010 esta anunciado un aumento, bien por encima del IPC, en el precio de algunos servicios públicos y privados esenciales – transporte público, urbano y de ferrocarriles, electricidad, gas butano, agua en algunas ciudades-. No se puede entender el aumento de estos precios en un periodo en el que la tendencia de todos los precios necesarios para el funcionamiento de dichos servicios es a la baja –sobre todo los salarios, y también los materiales. ¿Cómo se pueden justificar estos aumentos? Son, además, precios que afectan más a las economías de los más pobres y harán aumentar la desigualdad. Por otra parte señalar que la tendencia a la privatización también se acentúa en los servicios públicos –se privatizan partes importantes de la RENFE, gran parte de los transportes urbanos ya son gestionados por empresas privadas, así como los servicios de parques y jardines y se realizan convenios con empresas privadas para la recogida y disposición de las basuras, etc.

LA POBREZA Y LA EXCLUSIÓN

La pobreza es la manifestación extrema de la desigualdad. En los últimos años estamos asistiendo a la proliferación de trabajos sobre la misma, realizados por instituciones de caridad y fundaciones, incluso entes financieros, que se interesan por este fenómeno. Esta de moda contar pobres, aunque no tanto indagar más allá de las causas superficiales de la pobreza. Por esto, en este trabajo no dedicaremos mucha atención a este tema pues ya hay abundante material sobre el mismo en otras fuentes, y además, ya tratamos este tema en detalle en nuestro Informe No. 4.

Ahora empezaremos por constatar el cambio de denominación del fenómeno, ‘su modernización’. Los trabajos sobre pobreza más conocidos (por ejemplo ‘Informe de la Inclusió social a Espanya’, financiado por la Caixa de Catalunya) no se refieren ya a la pobreza sino a la exclusión o (falta de) inclusión social. Bajo el argumento, correcto, de que la pobreza es mucho más que la falta de ingresos monetarios, se pasa a utilizar denominaciones que diluyen significativamente la gravedad y las responsabilidades acerca de las causas del fenómeno.

La pobreza tiene su base fundamental en la falta de ingresos monetarios de las personas. Pero no consiste solamente en ello. Hasta hace poco, sólo se tenían en cuenta los ingresos de las personas y las familias para clasificarlos como pobres, pero actualmente se atiende también a otros elementos60. Se busca el añadir indicadores que aborden el fenómeno en toda su amplitud y se consideran una serie de ellos que recojan la pobreza monetaria pero también indicadores de condiciones de vida. Desde 2004 se realiza una encuesta europea que utiliza 27 preguntas para los hogares pobres repartidas en cuatro categorías – si la familia experimenta tensiones presupuestarias (por ejemplo descubiertos frecuentes en su cuenta bancaria), o retrasos en pagos básicos (alquiler, factura de la electricidad), si se imponen restricciones básicas, o si viven en un piso amontonados o desprovisto de todo confort. Y existen otros muchos grupos de indicadores diferentes.

A pesar de todo, debido a la dificultad de obtener datos de todos estos indicadores, con mucha frecuencia se recurre a medir la pobreza en función de los ingresos de las personas y de las familias. Y hay, también, muchas definiciones de quien es pobre según estas medidas. Algunas se basan en considerar como pobres a las personas que no alcanzan a la mitad de la renta per capita; otros consideran pobres a las familias cuyos ingresos son inferiores al 60% de la media o de la mediana familiar estatal, otros consideran pobres a quienes están debajo de la mediana de la población61, y hay todavía otras medidas. Nosotros, que no pretendemos un planteamiento detallado y académico del tema, ignoraremos muchos de éstos matices y señalaremos en cada caso cual son las tendencias que indican los datos que los recogedores de datos utilizan62.

Se tomen las medidas que se tomen y se utilicen los indicadores que se utilicen hay algunas tendencias generales que se perciben en el Estado:

La población que se puede considerar pobre oscila entre el 18 y el 20% de la población total. Con la crisis, este porcentaje está aumentando. Lo que supone que una de cada cinco personas del Estado es pobre. De éstos, aproximadamente la mitad sufre de pobreza severa, es decir de condiciones muy precarias de existencia. Los únicos países de la UE con unas tasas de riesgo de pobreza más elevadas que España son Letonia, Rumania y Bulgaria, con Grecia y Lituania con el mismo porcentaje que España.

Los trabajadores parados son los más fuertemente afectados por la pobreza. En las familias activas –aquellas en las que hay por lo menos una persona que trabaja o busca empleosi ninguna persona tiene empleo, es decir, todos sus miembros están en paro, la tasa de pobreza llega al 50%. Entre los parados que llevan sin empleo entre 9-12 meses, el indicador de pobreza llega al 40%, de 5 a 8 meses el indicador señala el 22% y sólo para aquellos que están parados menos de 4 meses el indicador señala el 12%. Entre los parados, aquellas familias que no pueden enfrentar gastos imprevistos llegan al 47%, mientras que son ‘sólo’ el 24 % en las demás familias.

Pero cada vez hay más trabajadores que a pesar de trabajar a jornada completa no llegan a cubrir sus necesidades con su salario. Son los denominados ‘trabajadores pobres’. Aunque no se corresponden exactamente como categoría estadística, en las familias en las que trabaja sólo una persona pero sin contrato indefinido, la tasa de pobreza llega al 30%. El aumento de ‘trabajadores pobres’ refleja los cambios en el mercado de trabajo, en el que aumentan los empleos con muy bajos salarios en el sector servicios (hostelería, trabajo domestico) y en la construcción y el crecimiento de empleos precarios. Según Caritas, hay un 12,2% de hogares ‘pobres integrados’, es decir, sectores integrados socialmente (no aclaran si trabajan o no), pero con ingresos insuficientes y con alto grado de posibilidades de engrosar las listas de exclusión.

En la crisis presente se observa que muchas familias que hasta hace poco vivían confortablemente se encuentran ahora en graves dificultades económicas. Generalmente porque ambos miembros de la pareja de convivencia, que hasta ahora trabajaban en empleos de tipo medio se han quedado desempleados. Estas familias, con un relativamente alto nivel de consumo, se ven ahora imposibilitados de pagar sus deudas (sobretodo la hipoteca) y cubrir sus gastos cotidianos, y tienen que recurrir a pedir ayuda a las instituciones. Son ‘los nuevos pobres’. ‘Las principales víctimas de la crisis se salen del patrón tradicional y ahora son familias jóvenes, desempleados mayores de 45 años y mujeres con cargas familiares que necesitan atención básica’63.

La pobreza se manifiesta más en las personas mayores de 65 años, donde una de cada 3 (33%) vive en situación de pobreza, y los niños, un 25% de los menores de 16 años son pobres; las familias monoparentales (con un solo miembro adulto) y los hogares con varios niños son los que más sufren de pobreza severa.

Los costes de la vivienda tienen mucha importancia en el nivel de pobreza. El impacto del pago de las hipotecas y alquileres es considerable, y más en las familias con niños. Por ejemplo, el hecho de descontar los costes de vivienda en los que viven los niños de 3 a 5 años, aumenta las tasas de pobreza del 20 al 29%.

Siempre las mujeres han presentado un mayor porcentaje de pobreza que los hombres. A pesar de que las mujeres han aumentando mucho su participación en el mercado de trabajo, siguen siendo más las mujeres pobres que los hombres. Las mujeres pobres son más del 22%, mientras que los hombres rondan el 18,5%. Las mujeres pobres mayores de 65 años son más que los hombres pobres de la misma edad.

Respecto a las diferencias territoriales, como la pobreza es una situación relativa, hay que tener en cuenta la situación media y/o mediana de cada territorio para poder evaluarla. Por ejemplo, ‘el producto interior bruto per capita de la CC.AA. más rica (Madrid) es un 48% superior al de la CC.AA. más pobre (Extremadura)…También son muy distintos los ingresos que las familias consideran necesarios para llegar a fin de mes. Mientras que en CC.AA. como Madrid, Baleares o Cataluña giran alrededor de 2.200 euros al mes, en Extremadura son de 1.599 euros…En 2006 un 19,9% de la población de España esta situada por debajo del límite de la pobreza, más pobres que esta media son Murcia (21,2%), Castilla-León (21,1%), la Rioja (20,4%) y Canarias (20,3%). Pero entre estas comunidades se advierten diferencias importantes en la severidad de la pobreza: Rioja tiene la tasa más baja de todas las CC.AA. respecto a la pobreza severa, mientras que Castilla-León tiene la más alta, junto con Extremadura. En el caso de esta última un 4,7% de personas tienen ingresos inferiores a 3.000 euros anuales64.

Los inmigrantes son otra categoría importante: Entre los nacidos fuera de la UE25 la tasa de pobreza moderada se sitúa entre el 24-26%, entre los de alta pobreza, son entre el 12-14%, mientras que para los españoles en esta categoría se encuentran entre un 6-7%. Para la pobreza severa, para los de fuera de Europa25 es del 9%, mientras que para los españoles esta en torno al 3%. Un 29% de familias autóctonas señalan que tienen dificultades para llegar a fin de mes, mientras que en las familias inmigrantes esta cifra llega al 43%.

La familia representa el último refugio contra la pobreza. Es la estructura familiar la que sostiene a muchas personas que no disponen de los ingresos suficientes para su supervivencia. Cuando la familia no existe o falla la situación puede convertirse en desesperada y ante la insuficiencia de las prestaciones sociales dar lugar a problemas dramáticos, como los de los sin techo. Con la crisis, las peticiones de ayuda a las instituciones, públicas y privadas, en una ciudad como Barcelona, por ejemplo, han aumentando en un 20-30%, desde 2007, de los cuales entre un 5-10% acaban como personas sin techo. Respecto a éstos, un informe reciente señala que tienen dificultades hasta para usar la sanidad pública: ‘El sistema sanitario está pensado y adaptado para un usuario estándar… y en cuanto un usuario se aparta de esos estándares el sistema no dispone de mecanismos de adaptación y comienzan los problemas de acceso’65.

LA CARIDAD

La caridad sigue formando parte de nuestras sociedades ricas y llenas de documentos sobre los derechos humanos y sociales. Los derechos sociales legales no cubren adecuadamente las necesidades de las familias con problemas de pobreza, por lo que las instituciones de caridadCaritas y otras muchas ONGsse ven obligadas a acudir en socorro de los más pobres. ‘El Secretario General de Cáritas, Sebastián Mora, denunció ayer que los servicios sociales públicos están masificados y no alcanzan a atender a las personas que acuden a ellos ni a cubrir muchas necesidades básicas. Tanto es así, que el 52% de los necesitados debe recurrir luego a Cáritas… y lamentó que el gasto social en España es muy bajo y está cinco puntos por debajo de la UE…’66.

Con la crisis, las personas que se han visto obligadas a recurrir a estas instituciones han aumentado muy considerablemente, y las instituciones están desbordadas por falta de fondos, que no han crecido en proporción. En 2008 casi 600.000 personas recurrieron a Cáritas, pero la cifra se ha disparado después: ‘La crisis, lejos de acabar, sigue avanzando y los afectados aumentan. Esta es la denuncia de Cáritas Española, que a lo largo de 2009 ha atendido a 800.000 personas. La cifra es doble que en 2007 y supone un triste record en los sesenta años de historia de esta ONG67. Todas las numerosas instituciones de caridad, constatan situaciones similares.

Antonio: He cotizado casi treinta años y aquí me ve comiendo de lo que me dan las monjas Vicente: Duermo en un cajero después de cotizar 25 años. Sólo cobro 350 euros para los mayores de 50. La caridad es el fracaso de la justicia. (Público 25-6-09)

Es evidente que las instituciones de caridad no pueden sustituir la labor de los servicios públicos, como lo tienen claro la mayoría de ellas. Cáritas denuncia como la Administración Pública de servicios sociales presenta varios déficits cruciales: escasez de recursos y de liquidez, prioridades y criterios inadaptados, inoperantes y endurecidos ante la situación de crisis, y lentitud o nula respuesta ante situaciones básicas de emergencia’ y en su informe La respuesta de Caritas ante la crisis propone una protección social equivalente al 80% del salario mínimo interprofesional como medida de subsistencia, que ayudaría casi a 500.000 hogares que no reciben actualmente ningún ingreso. Estiman el coste de esta medida entre 1.800 y 2.200 millones de euros (los ingresos que proporcionaba el Impuesto sobre el Patrimonio que ha sido eliminado).

Es curioso que el Estado, que es el principal proveedor de fondos de estas instituciones, no proporcione los fondos públicos para cubrir directamente las necesidades de las personas, que estos entes se ven obligados a completar. Probablemente porque este sistema le proporciona dos ventajas:

Una, económica, el Estado hace dejación de sus responsabilidades sociales porque le sale bastante más barato cubrirlas a través de subvenciones a instituciones privadas que hacen amplio uso del voluntariado y de los sentimientos de caridad y solidaridad de la población. Y,
Dos, política, porque de esta forma, no se percibe el carácter de derechos sociales que tienen estas prestaciones y se pueden enfrentar de forma más selectiva y precaria –‘no hay dinero, no llega para todos’incluso haciendo que los pobres ayudados se sientan agradecidos por la ayuda, en lugar de considerar que constituyen derechos que les han sido denegados por el Estado que los debiera asegurar.

Notas

1. Informe TAIFA no1: La situación actual de la economía española; Informe TAIFA no 4: Hay pobres porque hay muy, muy ricos.
2. No podemos elaborar aquí sobre esta afirmación básica, pero es un elemento esencial ampliamente demostrado en la economía crítica. Ver Informe TAIFA no 6: Apuntes teóricos para entender la crisis.
3. V. Navarro. Crisis y desigualdades sociales. Público. 5-11-09
4. Véase Informe TAIFA no 4: Hay pobres porque hay muy, muy ricos.
5. E. Poveda. En ¿Cuánto gana su empresa, ¿y Vd.? País, neg. 2911-09
6. Este autor escribe en El Confidencial y no cita sus fuentes, aunque hace referencia al INE en su escrito. http://robertocenteno. wordpress.com/2009/11/24/la-distribucion-de-la-renta-en-la-espana-de-zapatero/
7. http://robertocenteno.wordpress.com/2009/11/24/la-distribucion-de-la-renta-en-la-espana-de-zapatero/
8. J. Estefanía ¿La normalidad?: recuperación sin empleo. Citando el Informe sobre la democracia en España 2009, que edita la Fundación Alternativas. El País 27-12-09

9. Público 10-5-08
10. www.barometrosocial.es. Tendencia confirmada por el Banco de España.
11. Elaboración de J. Iglesias con datos del Ministerio de Trabajo
12. E. Poveda. En ¿Cuánto gana su empresa, ¿y Vd.? Pais, neg. 29-11-09
13. E. Poveda ¿Cuánto gana su empresa, ¿y Vd.? Pais, neg. 29-1109
14. En otro dato de la misma encuesta el INE señala que los ingresos familiares ascienden a 26.120 euros anuales
15. Encuesta de condiciones de Vida, recogida en Público 22-1009
16. D. Fernández. ‘Los beneficios salen de la UVI’, El País, Negocios 3/1/10
17. Público 5-12-09 recogiendo unas declaraciones de J.L. Malo de Molina, director del Servicio de Estudios del Banco de España.
18. 13o Informe anual sobre la riqueza en el mundo, publicado por Merryl Lynch y Capgemini. El Periódico 25-6-09. Todos los datos que siguen en ese párrafo son tomados de esta publicación.
19. Lo que hace que en cierto modo, puedan ser temporales y relativas. Porque si el aumento de riqueza se debió al aumento de su cotización en Bolsa y las pérdidas a la disminución de la misma, en realidad las perdidas no dejan de ser anotaciones contables que, a menos que se compran o vendan los valores no se materializan. El Informe Anual calcula que la riqueza de las grandes fortunas se habrá recuperado en todas las regiones en 2013, hasta alcanzar los 48,5 billones de dólares en todo el mundo.
20. Público 14-1-10
21. Aunque no hay que olvidar que los dividendos no son el mejor indicador de los beneficios, pues sólo son una parte de los beneficios y, además, pueden ser distribuidos con beneficios de año anteriores o distribuirlos únicamente para aportar confianza a los pequeños inversores.
22. R. Astorita. Critica a la tesis de la financiarización. En ‘El capitalismo roto’ Ed. La linterna sorda.2009
23. En el 2008, el 50% del patrimonio de estas grandes fortunas se colocó en efectivo y en renta fija. Datos del 13 Informe anual sobre la riqueza, publicados en El Periódico 25-6-09
24. En el 2008, los millonarios aumentaron de forma significativa sus gastos en salud (debieron estar próximos a los ataques al corazón¡¡¡), y bienestar, y disminuyeron los destinados a artículos de lujo y viajes, además de reducir sus inversiones filantrópicas en Estados Unidos. Ibidem.
25. Público 26-11-09
26. El País, Negocios, 7-6-09
27. Público 14-12-09.
28. Reconstruir el mundo. Capital. Noviembre 2008
29. http://www.attacmadrid.org/d/8/070717191702.php
30. Algunos de los cuales no han dudado en amenazar con hacer huelga si Hacienda grava sus ingresos a la misma tarifa que el resto de la población.
31. Al respecto es muy interesante la página 17 de El Periódico de 31-3-09
32. El presidente Obama en enero 2010 ha propuesto un impuesto que se aplicará sobre el 0,15% de los activos totales menos los recursos propios de los bancos, para incluir en los nuevos presupuestos que se presentan en febrero 2010.
33. Según A. Estrada, Público, 13-12-09 comentando sobre la propuesta del Reino Unido de aumentar los impuestos sobre los bonos a los ejecutivos, indica que Zapatero ‘se conforma con haber eliminado la reducción del 40% para rentas plurianuales superiores a ¡600.000¡ euros’. Como no nos queda claro a que se refiere no lo incluimos en el texto.
34. Público 26-10-09
35. Público 3-1-10
36. Ya hemos señalado en otro lugar de este Informe que las alzas y caídas de la Bolsa no son más que anotaciones en cuenta que no se materializan hasta que se vendan las acciones, y que, por lo tanto, los beneficios y pérdidas de la Bolsa deben interpretarse con mucha provisionalidad. No obstante, el tono de los medios hacen parecer estos datos como un gran triunfo de la economía española.
37. Barómetro Social de España, recogido en Público 10-5-09
38. Si pensamos en que muchas personas tienen mucho más que esa cantidad, podemos deducir las muchas más que tienen menos que esta cantidad.
39. Público 21-7-09
40. Véase Informe TAIFA no3 “Del pleno empleo a la plena precariedad”
41. Expansión 27-12-09. Las empresas tienen que cumplir una condición: mantener en plantilla al trabajador afectado al menos un año después del expediente de suspensión. La norma es retroactiva hasta octubre de 2008 y alcanza hasta diciembre de 2010, independientemente que el gobierno pueda fijar nuevos plazos si así lo requiere la situación de la economía y la ocupación.
42. Esto es debido a la legislación española en la que la deuda sigue existiendo mientras no se liquide en su totalidad. Si el piso vale menos que la deuda, esta continua por la diferencia.
43. Según el Ministerio de Sanidad y Política Social, los españoles gastaron más de 600 millones de euros en píldoras antidepresivas ya en 2007 y, aunque no hemos encontrado datos más recientes, es muy probable que la cifra sea mucho mayor en 2008 y 2009.
44. Para tener una visión completa del impacto de la crisis sobre la población en términos de vivienda, debemos tener presente que habitualmente hay un cierto retraso entre el impacto de la crisis en forma de perdida de ingresos – regulados o no – y empezar a dejar de pagar una hipoteca o un alquiler. Otro factor a tener presente es la duración de los trámites legales en los desahucios y las ejecuciones hipotecarias, en los que el impago puede empezar en un año y plasmarse en la perdida de la vivienda en el siguiente. .La aprobación a finales del 2009 por parte del gobierno del llamado “desahucio express” pretende bajo la excusa de incentivar la oferta de vivienda en alquiler acelerar estos plazos y en 2010 estos podrían aumentar significativamente.
45. Las cifras varían según el tasador. El Ministerio de vivienda dice que han bajado el 10% otras tasadoras privadas como Tinsa, que el 16%
46. Desahucios: expulsión judicial de la vivienda arrendada por falta de pago del alquiler. Ejecuciones hipotecarias: procedimiento judicial incoado por imposibilidad de hacer frente al pago de las hipotecas debidas por un préstamo hipotecario para compra de vivienda.
47. El País, 28-10-09 Economía.
48. Véase capítulo 3.
49. Cinco días 16-11-09
50. Ambos presentan defectos, pues en un caso tendremos una idea de las hipotecas que se reclaman judicialmente en general, no solo las que corresponden a vivienda, y en el otro sabremos que importancia tienen respecto al total las hipotecas para vivienda, pero no que traducción tienen en numero de viviendas que son desalojadas por falta de pago de la hipoteca.
51. Público, 14-7-09.
52. Véase capítulo 3.
53. Nota de prensa del 11-12-08. Ministerio de la Vivienda. Para un análisis más profundo de la burbuja y la crisis inmobiliaria ver Informe no5: Auge y crisis de la vivienda en España.
54. Es importante tener en cuenta que los derechos sociales son financiados por los trabajadores y que nadie les regala nada, y mucho menos el Estado, cuando disfrutan de las prestaciones de los mismos
55. Véase capítulo 3.
56. Público, 1-12-07
57. Público, 30-12-09
58. Un ejemplo: desde la aprobación de la ley, las peticiones de atención a domicilio a los ayuntamientos se han disparado, una ayuda que prestan los servicios sociales municipales desde hace décadas. Como esta prestación esta ahora entre los servicios de la ley de dependencia, el estad transfiere el dinero por este concepto a las autonomías y no a los municipios. (Público 3-1-10)
59. Nivel peor que con frecuencia no responde a la realidad y es engañoso pues está influido por una potente publicidad de las empresas privadas que venden esos servicios.
60. Por ejemplo, falta de acceso a los derechos sociales fundamentales que son la vivienda, la formación, la salud y el empleo, o bien el salario indirecto o gasto público en políticas sociales, la proporción de hogares que no pueden ahorrar y la de aquellos que llegan con dificultades a fin de mes. Y otras combinaciones de elementos que se estiman adecuadas.
61. Mediana es la observación que agrupa debajo y por encima suyo el 50% de las observaciones totales.
62. No hay que pensar que la medida no tiene importancia, sin embargo. Por ejemplo, el Observatorio de la inclusión social, para 2009 proporciona los datos siguientes para 2006:
63. Público, 22-12-09, recogiendo declaraciones de Cáritas.
64. Informe de la Inclusió Social a Espanya 2009. p. 47. Observatorio de la Inclusión social Los datos de este apartado en los que no se hace mención expresa de otra fuente, corresponden a esta publicación. Téngase en cuenta que los últimos datos de esta publicación se refieren a 2006, etapa de prosperidad, por lo que la situación en 2009, con el impacto de la crisis, es todavía más precaria.
65. A. Cernadas. Desigualdades, dependencia y marginación. Universidad de Santiago de Compostela.
66. Público 22-12-09 citando a Cáritas. El énfasis es nuestro. TAIFA cree que la diferencia de gasto social respecto a la UE es superior a los 5 puntos que Cáritas señala.
67. Público, 22-12-09 recogiendo declaraciones de Cáritas.