Introducción

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Derek Bridges (Flickr)

En las condiciones de internacionalización del mundo actual, para entender que pasa en el Estado español es necesario observar que está pasando en la economía mundial. Además, el Estado español está desde hace casi dos décadas integrada en una unidad supranacional, la UE, que tiene una gran incidencia en lo que sucede en el país. Sin embargo, en el Estado español es escaso el conocimiento y el debate sobre la UE. Por ello, nos proponemos presentar aquí, siquiera muy brevemente, algunos de los aspectos que esta institución supone, dado que consideramos que sólo así, podremos estudiar la situación y evolución de la economía del Estado español.

El Seminari d’Economia Crítica Taifa presentó en su web un dossier de avance1 acerca de la influencia de la UE en la economía y la sociedad del Estado español, para poder proporcionar alguna información a la ciudadanía antes de las últimas elecciones al Parlamento Europeo el pasado 25 de mayo del 2014. En el mismo anunciaba que se estaba trabajando en un Informe más amplio que se presentaría pronto. Este es el Informe que anunciamos. Mantenemos el mismo título y partes amplias de lo que ya publicamos porque ambos documentos son dos versiones -más urgente el avance, un poco más elaborado el Informe- de un mismo análisis. Seguimos considerando que es imprescindible realizar una evaluación de la UE y su impacto en el Estado español y esperamos que este Informe complete y amplíe nuestro trabajo anterior.

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It's about Europe. It's about you.

Euronews

Desde que se presentó el avance, han tenido lugar algunos hechos que han alterado parcialmente la situación que presentamos entonces:

Las elecciones europeas, dentro de los amplios márgenes de abstención que siempre presentan, han proporcionado unos resultados en parte esperados y temidos por el “establishement” (un importante avance de la extrema derecha en algunos países, bastante más de lo previsto en Francia)- en parte no tan esperados y menos deseados por las élites (el avance de las fuerzas de izquierda -Syriza en Grecia e Izquierda Unida en Estado español- y, sobre todo, de nuevas fuerzas políticas no tradicionales- el partido 5 Estrellas en Italia y Podemos en Estado español). Estos resultados han supuesto una cierta sacudida en las fuerzas políticas de la Unión. No demasiado acusada, pues los dos grandes grupos europeos (conservadores y socialdemócratas) siguen dominando el Parlamento Europeo, pero si lo suficiente como para proporcionarles cierta inquietud. ¿Tendrá esto algún efecto en las políticas que emanen de la Unión? Habrá que observarlo con atención.

Es posible que las consecuencias negativas de las políticas realizadas hasta ahora sean otra fuerza significativa. Nos referimos a los intentos de los gobernantes de los partidos de los socialdemócratas europeos encabezados por Francia (Hollande) e Italia (Renzi)2 que se reunieron a mediados de junio de 2014 para, dijeron primero, “exigir cambios radicales en las políticas de la UE”, si bien se conformaron después con tratar de “suavizar” y “flexibilizar” la normativa para espolear el crecimiento y el empleo. Por ahora, no parece que han tenido demasiado éxito con el resto de los dirigentes de la Unión, pero no cabe menoscabar la posible influencia de estos intentos.

En el caso del Estado español, es ya bien conocido el impacto que ha supuesto la pérdida de votos en las elecciones europeas de los dos partidos mayoritarios y el revuelo que ha significado la aparición de Podemos en la escena política. Junto con el tema de “la consulta”- en Catalunya en noviembre de 2014, la proximidad de elecciones -municipales en 2015 y generales en 2016-, sin ignorar la importancia del derrumbe del PSOE y el PSC, el ámbito de lo político institucional se ha sentido sacudido intensamente3. Por otro lado, el Gobierno y las élites empresariales del país están empeñados en una poderosa campaña publicitaria tratando de convencer a la ciudadanía que estamos ya en la senda de una franca recuperación. ¿Supondrá todo ello algún cambio en la evolución económica y social del país? Aunque de momento parece que todo ello haya podido impulsar la descabellada “Reforma Fiscal” que ha presentado el Gobierno en junio del 2014, parece que las cosas seguirán en la línea de continuidad por la que transcurrían- es decir una política intensamente conservadora, lo que presagia un empeoramiento de la situación para una parte sustancial de la población.

A pesar del enfoque crítico de este Informe, no se trata de negar que la UE en determinados momentos ha proporcionado algunas ayudas a estos países y ha tenido algunos efectos positivos en su economía y su sociedad. Sería impensable que así fuera durante un periodo de más de cincuenta años. La UE ha proporcionado algunas ayudas económicas (a través de la política agraria y los fondos estructurales principalmente), ha contribuido a consolidar la democracia parlamentaria y algunas de sus directrices han mejorado algunos derechos de los habitantes de la Unión, y, durante algunos años, se ha dado una ligera convergencia entre la economía de algunos de los distintos países. Principalmente debido a las ventajas para un sistema capitalista de un mercado único cada vez mayor, que favorecía el desarrollo de las industrias con economías de escala, y a la explotación de los países externos mediante un amplio conjunto de políticas. Asimismo, se ha de tener en cuenta que si los países hubieran evolucionado independientemente, también es muy probable que hubieran avanzado respecto a sus situaciones anteriores.

Sin embargo, como se muestra en este Informe, la UE siempre ha tenido primordialmente un objetivo económico y los grandes capitales de la Unión han marcado su dinámica y su política, lo que llevado a optar por estrategias y programas que han tenido un fuerte peso negativo en las estructuras productivas, las economías de los países y su situación social, especialmente de los más vulnerables. De aquí la necesidad de una revisión crítica de lo que la UE supone.

En el marco de un trabajo como este, no es posible abordar todos los aspectos de la UE desde su inicio hasta la actualidad. Se recogen los elementos que nos parecen más significativos, pero quedan de lado otros muchos que siguen siendo importantes. Ha sido necesario delimitar nuestro trabajo en dos aspectos: uno, su alcance temporal -aunque se hará referencia a bastantes aspectos de periodos anteriores, nos centraremos particularmente en la actuación de la UE desde la crisis de 2007/2008, cerrándolo con las elecciones europeas y el cambio de dirección de las instituciones principales (en la comisión Juncker sustituye a Barroso)-, y otro, los temas que abordamos: necesariamente hemos tenido que optar por elegir unos cuantos aspectos que nos parecen de mayor actualidad e interés, porque se refieren a elementos que afectan más directamente a la vida de las poblaciones, y dejar de lado otros que, aunque son también importantes, su incidencia es más indirecta. Entre los aspectos que no se abordan aquí está el tema de la incidencia de la UE en la política fiscal, excepto en la parte muy importante de los límites al déficit y a deuda; tampoco podemos hacer un tratamiento amplio de la política exterior de la UE y sólo recogeremos algún material sobre el proyecto del Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) que se está negociando entre la Unión Europea y Estados Unidos. Entre los aspectos que más sentimos no haber podido abordar se encuentra el de las políticas de inmigración de la Unión y la incidencia de las políticas de la UE en la situación de los inmigrantes, pero no nos es posible llegar a todo. Sirva este pequeño recuerdo, por lo menos, como testimonio de que somos conscientes de esta importante carencia en nuestro trabajo. Añadir también que, como sucede siempre en Taifa, nuestro enfoque es primordialmente económico; sabemos que es una limitación significativa, pero es lo que creemos podemos hacer con más rigor.

Referirse a la UE puede ser a veces un poco confuso. A menudo, coloquialmente se hace referencia a “Europa” cuando realmente se está tratando de la UE. Es verdad que abarca muchos países del continente, pero no es el continente. Por lo que este trabajo trata sólo de la UE, que actualmente abarca a 28 países del continente europeo. En ocasiones, nos encontramos que en algunas estadísticas todavía no se ha incorporado la información del último país en integrarse (Croacia) por lo que se señala EU27.

Asimismo, aunque en bastantes aspectos de este Informe tratamos de analizar el conjunto de la Unión, con frecuencia nos referimos sólo a la eurozona, compuesta por 18 países y para efectos comparativos con el Estado español a veces se utilizan los datos de los 15 países más ricos de la Unión- UE15, entre los que se considera nos encontramos. Finalmente, al referirnos a la periferia europea abarcamos la periferia Este (la de los países que provienen del llamado socialismo real) y la periferia Sur, pero debido a nuestro interés por lo que afecta al Estado español es a esta última, compuesta también por Grecia, Irlanda,((Es obvio que Irlanda no está geográficamente en el Sur de Europa, pero al estudiar muchos aspectos de la evolución reciente se le incluye en este grupo.)) Portugal, a la que prestamos mayor atención.

Añadir que, actualmente no se puede hacer un análisis económico válido refiriéndonos sólo a los países; no sirve, y cada vez sirve para menos. Para entender lo que está sucediendo hay que situar los hechos entre dos elementos de referencia: los países y los capitales globales. Las decisiones económicas principales las toman los grandes capitales que operan en el mundo entero; pero éstos se mueven en ámbitos territoriales específicos con sus respectivas poblaciones, con sistemas políticos y formas concretas de regirlos, los estados y sus gobiernos. Los grandes capitales se apoyan en sus correspondientes estados, y éstos apoyan a lo que consideran “sus capitales”. Los capitales globales utilizan los aparatos políticos de los diferentes estados, especialmente sus gobiernos, para que les ayuden a obtener sus beneficios y los defiendan en sus contiendas internacionales con otros capitales, los gobiernos de los Estados en los que operan e incluso sus clientes particulares.

Los gobiernos tienen que combinar de algún modo estas poderosas voluntades con las exigencias del poder dentro de sus estados y, también necesitan justificar sus actuaciones ante sus poblaciones. Analizar unos u otros de estos elementos de forma aislada no conduce a ninguna parte. Es necesario combinar la dinámica de los capitales globales con las de los países específicos y sus respectivos estados.

Metodológicamente, es necesario ser muy críticos con la categoría “país”. No sólo por lo que acabamos de señalar en el párrafo anterior, sino porque este marco de análisis soslaya también el hecho de que dentro del país los costes y beneficios de la actividad económica se reparten de forma muy desigual. Un análisis adecuado implica la consideración de las clases sociales, que en el sistema capitalista pueden reducirse esencialmente a dos: la clase capitalista y la clase trabajadora. El análisis “país” acaba concluyendo que ha habido países “ganadores” y países “perdedores”, y esto oculta que en todos los países ha habido una clase, o parte importante de ella, que ha ganado (la capitalista) y otra que ha perdido (la de los trabajadores y las trabajadoras). Sólo así, por ejemplo, se entiende el sentimiento antieuropeo de buena parte de trabajadores de los países centrales -por ejemplo la clase obrera alemana- que no se ha beneficiado de los éxitos económicos de su país.

Asimismo hay que tener en cuenta que cuando se utilizan medidas estadísticas que corresponden a ámbitos territoriales amplios, el uso de medias estadísticas a menudo tergiversa la situación de muchas partes de estos ámbitos territoriales. Por ejemplo, con frecuencia, considerando las medias estadísticas, se señala que las empresas españolas disponen de un bajo nivel tecnológico, o de baja productividad, ignorando que existen algunos sectores y empresas que son muy competitivos respecto a sus homólogos de otros países. Hay que tener mucho cuidado en la utilización de estadísticas que reflejan las medias de las variables, aunque a veces los datos más desagregados no están disponibles o son de difícil percepción.

Integrar estos elementos en el análisis es una tarea bastante complicada, pero intentaremos hacerlo en las breves ideas que presentamos en este Informe.

  1. Desentrañando la Unión Europea, avance en la web www.seminaritaifa.org []
  2. Que sepamos no hubo ningún representante de la socialdemocracia española, suponemos que debido a que no están gobernando ahora. []
  3. El rápido y antidemocrático cambio de titularidad en la Casa Real no parece que tendrá consecuencias para la política económica en el corto plazo. []